¿Qué es la UNIFIL?

Las fuerzas israelíes han atacado varios puestos de los cascos azules en el sur libanés como parte de su ofensiva contra Hezbolá y el país. Tanto la fuerza multilateral como casi cuarenta países que aportan efectivos han denunciado los hechos
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¿Qué es la UNIFIL?
Soldados de la UNIFIL antes de una entrega de medallas en 2013. Fuente: UNIFIL (Wikimedia Commons)

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La UNIFIL o FPNUL es la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano. Se creó en 1978 para confirmar la salida de Israel del país tras su primera operación durante la guerra civil y restaurar el orden. Pero el mandato ha tenido que adaptarse: en 1982, ante una invasión israelí a mayor escala, en el 2000, para confirmar el fin de la ocupación y supervisar la frontera entre los dos países, y en 2006, ante la guerra de Israel con Hebzolá, la organización islamista chií que controla entre otras el sur de Líbano.

Hoy en día la UNIFIL cuenta con más de 10.000 tropas de cincuenta países, además de oficiales de personal y civiles locales e internacionales. Los países que más efectivos aportan son Indonesia (1.231), Italia (1.068), India (903), Nepal (876), Ghana (873) y Malasia (833). Les sigue España, con 676. De hecho, el actual jefe de misión y comandante de la UNIFIL es el general español Aroldo Lázaro Sáenz. 

Sin embargo, en las últimas décadas la UNIFIL no ha podido impedir los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá, incluida la escalada actual. Israel incluso ha atacado el cuartel general y otros puestos de los cascos azules, acusándolos de actuar como escudo humano de Hezbolá y pidiendo su retirada, en la práctica para que no haya observación internacional de la invasión de Líbano. Como respuesta, Polonia lideró el pasado 12 de octubre una declaración en la que condena los ataques, pide su cese y la protección del personal. Se han sumado 37 países que aportan tropas a la UNIFIL, incluyendo China, Francia y el Reino Unido, miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.

De la invasión de Líbano a la frontera con Israel

La UNIFIL se creó durante la guerra civil libanesa. Las históricas divisiones étnicas y religiosas habían estallado en 1975 y se sumarían actores externos como la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Siria e Israel. En 1978, Israel lanzó la operación Litani para combatir a la OLP y a las fuerzas sirias, pero la presión internacional le obligó a retirarse. El Consejo de Seguridad de la ONU estableció entonces la UNIFIL mediante las resoluciones 425 y 426 para confirmar la retirada de las fuerzas israelíes del sur de Líbano, restaurar la paz y la seguridad, y ayudar al Gobierno libanes a restablecer su autoridad.

No obstante, la UNIFIL era ya la tercera misión de la ONU en Líbano. En 1948 se había creado el Organismo de las Naciones Unidas para la Vigilancia de la Tregua (UNTSO), con el fin de supervisar la tregua entre Israel y sus vecinos árabes tras la guerra de aquel año. Por su parte, la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (UNDOF) se creó en 1974 para vigilar la frontera entre las fuerzas israelíes y Siria en los Altos del Golán tras la guerra del Yom Kipur. Las dos siguen operando hoy en día.

Sin embargo, la UNIFIL siguió siendo necesaria después de la operación Litani. En 1982, Israel lanzó una invasión a mayor escala: la operación Paz en Galilea para expulsar a la OLP de Líbano. Las fuerzas israelíes llegaron a sitiar Beirut y consiguieron su objetivo, pero mantuvieron la operación hasta 1985. A su vez, el vacío de poder que dejó la salida de la OLP facilitó el auge de Hezbolá. La organización islamista chií se convertiría en la principal fuerza de resistencia contra la invasión de Israel. Finalmente, las fuerzas israelíes ocuparían el sur de Líbano hasta el 2000, cuando Hezbolá consiguió expulsarlas del país.

La UNIFIL adquirió entonces una nueva función: confirmar la retirada de las tropas israelíes y velar por la paz en la Línea Azul, que desde entonces sirve como frontera. Esas labores han tenido retos desde el principio, sobre todo la guerra de 2006 entre Israel y Hezbolá. Aquel año, una emboscada de la milicia libanesa terminó en la muerte y secuestro de varios soldados israelíes, e Israel respondió bombardeando el sur del país y Beirut, y con una nueva invasión. El Consejo de Seguridad emitió después la resolución 1701 para reforzar la UNIFIL. Quedaría encargada de supervisar el cese de las hostilidades, acompañar a las fuerzas libanesas en el sur y ampliar la ayuda para el acceso humanitario a la población civil y el retorno de las personas desplazadas. Sería complementada con nuevas resoluciones en 2007, 2017, 2018 y 2019.

La UNIFIL, bajo amenaza

La escalada de los últimos meses entre Israel y Hezbolá ha vuelto a poner a prueba a la UNIFIL. Ya no sólo por las hostilidades o la nueva invasión israelí de Líbano, que han dejado militares, miembros de Hezbolá y decenas de civiles muertos. También porque las fuerzas del Estado hebreo han atacado a los cascos azules. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha pedido su salida inmediata del territorio libanés, pero el encargado de Operaciones de Paz de la ONU ha pedido respeto a su estatus. La propia UNIFIL denunció el pasado 10 de octubre que dos efectivos habían resultado heridos por un proyectil de un tanque israelí, a lo que se han sumado el rechazo de casi cuarenta países dos días después, y casi una veintena de heridos. El día 13, la ONU también denunció que el Ejército israelí había irrumpido en una de sus bases.

Sin embargo, la UNIFIL no puede permitirse combatir a las fuerzas de Israel. Si bien la resolución de 2006 le permite tomar “las medidas necesarias” para “proteger al personal, los servicios y las instalaciones y el equipo de Naciones Unidas”, no tiene capacidad ni los países que aportan militares tienen la voluntad de enfrentar al Estado hebreo. En cambio, la UNIFIL se estableció para asegurar la paz y se reforzó para supervisar la frontera, pero no se retira en la escalada actual porque también sirve de observadora.

José Manuel Cuevas

Bogotá, 1996. Editor en El Orden Mundial. Doble grado en Historia y Periodismo en la Universidad de Navarra.