Una guerra asimétrica es un conflicto, por lo general armado, en el que existen grandes diferencias cualitativas o cuantitativas entre las capacidades de ambos bandos. Esto obliga al más débil a adoptar estrategias y tácticas no convencionales como la guerra de guerrillas, el terrorismo, el secuestro o la guerra psicológica, entre otras, para equilibrar las disparidades. Además, la asimetría puede entenderse no solo en esos términos, sino también de armamento nuclear, ciberguerra o guerra económica.
En cualquier caso, las guerras asimétricas suelen caracterizarse por la superioridad de un Estado con ambiciones imperialistas y con un gran gasto militar, el factor sorpresa y la capacidad del rival inferior para gestionar sus recursos y equilibrar la balanza. El término surgió en 1975 a raíz de un artículo del profesor de la Universidad Simon Fraser, Andrew Mack, que utilizaba el adjetivo “asimétrico” para referirse a la disparidad material entre actores en un conflicto. Sin embargo, el concepto no despegó en la academia hasta 1995, gracias a una publicación de la revista estadounidense Joint Warfare of the Armed Forces.
Guerras asimétricas, de Roma a Irak
Aunque el término se haya asentado apenas en las últimas décadas, las guerras asimétricas pueden situarse a lo largo de la historia. Uno de los primeros grandes casos sería la segunda guerra púnica, cuando el general cartaginés Aníbal atravesó los Alpes con miles de hombres en el año 218 a. C. para derrotar a Roma, que tenía superioridad numérica y logística. La conquista de América desde 1492, la guerra civil estadounidense (1861-1865), la segunda guerra Bóer en la actual Sudáfrica (1899-1902) o las invasiones de la Alemania nazi en Europa, entre otras, fueron guerras asimétricas. También lo fue la guerra de Vietnam, en la que Estados Unidos llegó a sumar 543.000 tropas en 1969, pero perdió casi 60.000 al subestimar a Vietnam del Norte y el Vietcong.
De cara al mundo posterior a la Guerra Fría, en 1991, se produjo otra guerra asimétrica: la guerra del Golfo. En esta ocasión, la coalición de la ONU liderada por Estados Unidos utilizó armas de precisión para destruir la capacidad de las fuerzas iraquíes de lanzar misiles balísticos y forzar su retirada de Kuwait, país que habían invadido meses atrás. Esta táctica exitosa se llevó a cabo con aviones de última generación apoyados por otros con contramedidas electrónicas, y se repetiría durante la invasión a Irak de 2003.
Bloqueos, atentados y Rusia en Ucrania
Distintos países, sobre todo potencias, también han recurrido a otros tipos de medidas asimétricas. Por ejemplo, Estados Unidos mantiene el bloqueo contra Cuba y sanciones contra Venezuela para limitar su comercio y mermar su economía. También Corea del Norte amenaza con utilizar su arsenal nuclear contra Japón y Corea del Sur para disuadirles de actuar en su contra. Además, la era digital ha abierto un abanico de posibilidades, que Rusia ha sabido explotar con ciberataques contra otros países.
Otra amenaza internacional como el terrorismo también ha formado parte de guerras asimétricas, como demuestran los atentados yihadistas de Al Qaeda o Dáesh en distintos continentes. Frente a ello, los países implicados han desarrollado su preparación militar antiterrorista y se han adoptado instrumentos internacionales, como los convenios de Naciones Unidas contra los atentados y contra la financiación del terrorismo, o el del Consejo de Europa para su prevención.
En 2022, la invasión rusa de Ucrania ha reavivado en Europa el concepto y el debate sobre la guerra asimétrica. Aunque Rusia posee una gran superioridad militar, Ucrania ha resistido gracias a la gestión de las fuerzas defensoras. Por ejemplo, usaron su arsenal de misiles antiaéreos y antitanques para disuadir a las fuerzas aéreas rusas, y han contado con el apoyo de fuerzas paramilitares, civiles y en menor medida combatientes extranjeros.
Comentar que las invasiones Nazis en Europa no son guerra Asimétrica, siendo el ejercito Frances el mas grande de Europa, la flota inglesa la mas poderosa, y fuera de Europa el Ejercito Rojo superaba con creces en hombres y material al Alemán. Son otros muchos factores los que explican las derrotas desde Polonia hasta Barbarroja.
PD: Como mucho, podríamos contar como asimétrica la parte de Polonia, Checoslovaquia, Dinamarca y Noruega, pero solo si las sacamos fuera del contexto global de la WWII.
En la misma época podríamos hablar de la Guerra de Etiopía contra Italia, o la guerra de invierno entre Finlandia y la URSS.