A la sombra de Dáesh, Al Qaeda se ha vuelto más poderosa que nunca

Desde la muerte de Bin Laden en 2011, Al Qaeda ha sabido recuperarse del golpe, crecer y fortalecerse gracias a un profundo cambio de estrategia. La aparición de Dáesh y el gran protagonismo que este grupo ha acaparado en los últimos años ha facilitado ese proceso, permitiendo que Al Qaeda se desarrollara sin despertar las alarmas de la comunidad internacional o de sus enemigos.
GeopolíticaOriente Próximo y Magreb
A la sombra de Dáesh, Al Qaeda se ha vuelto más poderosa que nunca
Ataque contra una posición del Estado Islámico en Siria. Fuente: U.S Army

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 pusieron a Al Qaeda al frente del yihadismo global y convirtieron al grupo en una de las principales amenazas a la seguridad internacional, una década después de su nacimiento en Afganistán. La guerra contra el yihadismo que empezó entonces todavía está en marcha sin que haya conseguido su propósito. Entretanto, en 2006 nació en Irak un nuevo grupo, primero como filial local de Al Qaeda y después como independiente: Dáesh. El asesinato del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, en 2011, facilitó que Dáesh se escindiera de la matriz y desde entonces este grupo se ha puesto al frente de la yihad global.
Hoy, el debilitamiento de Dáesh y la muerte de su líder, Abu Bakr al Baghdadi, podrían estar devolviéndole el favor a Al Qaeda. La pérdida del líder mermará la capacidad de reclutamiento de Dáesh a la vez que sus oportunidades para demostrar su poder se reducen. Por el contrario, los años de protagonismo de Dáesh han permitido que Al Qaeda siguiera creciendo en la sombra, y puede ahora presentarse como una alternativa más madura y con una mejor estrategia que su antigua y derrotada filial. 
Para ampliar: “Dáesh, o cómo nos hemos olvidado de Al Qaeda”, Borja Lucas en El Orden Mundial, 2015
Al Qaeda resucita tras la muerte de Bin Laden
En contra de lo que pueda parecer, Al Qaeda no se ha visto diezmada desde la muerte de Osama bin Laden, sino que ha ido adquiriendo fuerza: en marzo 2018 alcanzó cifras históricas de combatientes con unos 40.000 hombres en Siria, Somalia, Libia, Yemen y otros países del Magreb, el Sahel y Oriente Próximo, a los que habría que añadir militantes en Indonesia y en el sur de Asia. Un movimiento global con más de dos docenas de franquicias dirigidas por Ayman al Zawahiri, que ha conseguido ganarse fama de líder poderoso gracias a su visión estratégica. Al Qaeda tiene capacidad hoy para alterar la estabilidad de las regiones en las que está presente, pero también para atacar a sus enemigos en Oriente Próxi...

Si quieres seguir leyendo este artículo, suscríbete a EOM. Lo que pasa en el mundo te afecta; comprenderlo es más necesario que nunca.

Suscríbete por solo 6€ al mes

Airy Domínguez

Nacida en Barcelona (1991) y educada en Madrid. Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual (USPCEU), especializada en Conflictos Políticos y Armados (UOC) y Máster en Relaciones Internacionales, Seguridad y Desarrollo (UAB). Codirectora de MENAnalisis. Amante del mundo árabe y musulmán e interesada en género, movimientos sociales, conflictos y geopolítica.