¿Qué es la economía de escala?

Las empresas o industrias que desarrollan economías de escala son aquellas que consiguen producir más a menor coste. No obstante, que el avance se traduzca o no en beneficios dependerá de cómo se gestione esa expansión
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¿Qué es la economía de escala?
Fuente: Wallpaper Flare

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La economía de escala es una situación en la que una empresa reduce su coste de producción a medida que produce más cantidad. Es decir, se produce más porque se consigue que cueste menos. Esto último no proviene de materias primas u otros factores previos más baratos, sino de un mejor uso de los recursos ya disponibles. Por ejemplo, cuando se produce más con la maquinaria existente. Las economías de escala pueden conseguirse con especialización del trabajo, reorganización interna, gracias a nuevas tecnologías y con mejor planificación.

Al reducirse los costes y aumentar la producción, también disminuirá el coste por unidad. Este se calcula dividiendo el coste de producción total entre el número de elementos fabricados. El límite de esta disminución dependerá de la capacidad de la empresa para gestionar esa expansión. Esta situación supone que los costes medios a largo plazo se reduzcan. El caso contrario se llama “deseconomía de escala”.

A nivel empresa o industria

La economía de escala puede ser interna o externa. En el primer caso, es dentro de una empresa. Por ejemplo, una pequeña empresa familiar de producción de cerveza artesanal. La primera cerveza será más cara que la 150. Esto sucede porque al abrir la empresa será necesario un desembolso para empezar a producir: maquinaria, que supone unos costes fijos, y después costes variables, como el aumento de botellas de vidrio, pegatinas y publicidad. Cuando la producción ya es grande, los proveedores pueden hacer descuentos por comprar al por mayor, y ya se ha adquirido un conocimiento sobre cómo funciona la empresa. Por ello, producir mayor cantidad puede salir más barato en una situación de economía de escala.

La economía externa de escala se da a nivel industria. Al igual que a nivel empresa, la producción de una unidad adicional será más barata conforme aumente la producción. Sin embargo, esta situación se produce por factores externos a las empresas del sector, como una decisión gubernamental, cambios en los hábitos de los consumidores o motivos geográficos. Un ejemplo de economía externa de escala sucede si el Gobierno decide reducir los aranceles a la importación de seda. Los productores de la industria textil que trabajan con este tejido se beneficiarán y podrán tener menor coste unitario. Por lo general, estas empresas se concentran en una zona determinada para ganar eficiencia en conjunto, una situación que se denomina “clúster económico”. Es el caso de las tecnológicas estadounidenses en Silicon Valley, California.

Cuidar la gestión: la clave de la economía de escala

Las economías de escala tienen ventajas y desventajas. Por un lado, permiten producir a menores costes a la vez que se produce más, lo que trae mayores beneficios. Además, las empresas podrán comerciar sus productos más baratos, lo que puede atraer nuevos clientes, aunque sin tanto beneficio adicional. También obtendrán ventajas competitivas respecto a otras empresas. Por ejemplo, además de mayor rentabilidad, mejor posicionamiento en el mercado, llegar a nuevos segmentos y eliminar competidores. Si la empresa anterior de cerveza artesanal consigue una situación economía de escala, podría competir con empresas más grandes porque sus precios se asimilarían, lo cual le daría más clientes y mayores beneficios.

Por otro lado, al producir en grandes cantidades, es posible que las empresas se adapten peor a cambios repentinos de la demanda. Cuanto mayor es la empresa, más difícil es gestionarla y pueden surgir ineficiencias. Al expandirse también deberá incurrir en otros gastos como aumentar el número de trabajadores, las materias primas para producir más cantidad o ampliar la planta de producción. Además, esta inversión es arriesgada, pues producir más no necesariamente implica vender más. Siguiendo con el ejemplo anterior, la empresa familiar puede tener dificultades para gestionar más pedidos de cervezas, debería comprar más maquinaria o contratar nuevos trabajadores, por lo que la economía de escala puede no traducirse en rentabilidad.

Marina Acebes

Soria, 2000. Graduada en Relaciones Internacionales y Economía por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Interesada en la macroeconomía, la geopolítica y las curiosidades sobre los países.