¿Qué es un arma nuclear?

Las bombas atómicas cambiaron el paradigma de la seguridad global. Hoy en día las poseen menos de diez países, pero siguen siendo fuente de tensiones internacionales
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¿Qué es un arma nuclear?
Fuente: Pixabay (Pexels)

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Un arma nuclear es un dispositivo explosivo de gran potencia que deriva su fuerza destructiva de reacciones nucleares. Estas pueden darse por fisión —la división de núcleos atómicos pesados— o fusión —la unión de núcleos ligeros—. Las armas nucleares pueden liberar enormes cantidades de energía en forma de explosión, onda de choque, calor intenso y radiación, causando daños catastróficos y un impacto duradero en el ambiente y la salud humana por la contaminación radiactiva.

Los avances científicos y tecnológicos han permitido desarrollar varias generaciones de armas nucleares. La primera fueron las bombas de fisión, que sólo ha usado Estados Unidos en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. La segunda fueron las de hidrógeno, desarrolladas en la Guerra Fría, que emplean la fusión de isótopos de hidrógeno para liberar energía tras una detonación de fisión. Una tercera generación incluye diseños más avanzados, como las armas nucleares tácticas, con menos alcance pero más precisión.

De los laboratorios a la guerra

Los orígenes científicos de las armas nucleares se remontan a los descubrimientos en la física nuclear a principios del siglo XX. La idea de que el átomo podía ser dividido y liberar energía fue propuesta tras el descubrimiento del núcleo atómico por Ernest Rutherford en 1911. A ello le siguió el descubrimiento del neutrón por parte de James Chadwick en 1932. Sin embargo, fue la fisión nuclear de uranio, descubierta por los científicos Otto Hahn y Fritz Strassmann, lo que demostró que los átomos podrían ser divididos para liberar mucha energía. Esta revelación, más una carta de Albert Einstein al presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt en 1939, precipitó el Proyecto Manhattan: el desarrollo de la bomba atómica.

El Proyecto Manhattan marcó el inicio de una carrera armamentista durante la guerra. Mientras científicos como Robert Oppenheimer colaboraban para resolver los retos de la fisión nuclear, las potencias del Eje, principalmente Alemania, también buscaban desarrollar armas nucleares. La carrera se intensificó con la comprensión de su potencial devastador. Finalmente, el desarrollo se materializó en los bombardeos estadounidenses en Hiroshima y Nagasaki en 1945. Los bombardeos no sólo demostraron la capacidad destructiva de las armas nucleares, sino que también alteraron el escenario geopolítico global.

Cruciales en la Guerra Fría

Las armas nucleares ganaron importancia durante la Guerra Fría. Estados Unidos y la Unión Soviética desarrollaron arsenales como elemento disuasorio bajo la lógica de la destrucción mutua asegurada. Este paradigma sostenía que ningún país usaría armas nucleares por temor a una represalia inmediata y devastadora. La crisis de los misiles en Cuba de 1962 puso a prueba este principio y dejó al mundo al borde de un conflicto nuclear, lo que motivó las primeras conversaciones para la regulación armamentista.

Los primeros esfuerzos llegaron al Tratado de Prohibición Parcial de Ensayos Nucleares en 1963, que prohibía las pruebas nucleares en la atmósfera, bajo el agua y en el espacio, aunque permitía las pruebas subterráneas. El siguiente gran paso fue el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) de 1968, que buscaba prevenir la expansión de las armas nucleares y fomentar el uso pacífico de la energía nuclear. Estos acuerdos marcaban un compromiso entre las potencias para no expandir el alcance destructivo de las armas nucleares, aunque la competencia por un arsenal superior persistió en silencio.

Durante los años siguientes, se firmaron otros acuerdos internacionales para controlar y reducir el número de armas nucleares. En particular, los tratados SALT I y SALT II en los años setenta limitaron el número de sistemas de armas estratégicas. Pese a estos esfuerzos, la carrera armamentística continuó hasta el final de la Guerra Fría, apaciguada con el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio de 1987 o el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas en 1991, que redujo los arsenales nucleares de las potencias.

Los países con armas nucleares

Hoy en día varios países tienen armas nucleares, y por ello sus conflictos suponen un riesgo para la seguridad internacional. Rusia y Estados Unidos siguen siendo los países con más ojivas, y el Reino Unido, Francia y China, también miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, completan el conjunto de potencias nucleares reconocidas por el TNP. India y Pakistán, rivales históricos, han declarado poseer armas nucleares, mientras que Israel ni confirma ni niega su capacidad. A este grupo se suma Corea del Norte, que ha llevado a cabo pruebas. Además, existe la amenaza del terrorismo nuclear, con grupos no estatales que pueden adquirir material y conocimientos para fabricar una “bomba sucia” o un dispositivo nuclear rudimentario.

Este artículo fue redactado con ayuda de Jasper, un asistente de redacción de inteligencia artificial. Después fue revisado y corregido por un editor de EOM.

José Manuel Cuevas

Bogotá, 1996. Editor en El Orden Mundial. Doble grado en Historia y Periodismo en la Universidad de Navarra.