Cartografía Política y Sociedad Mundo

Las regiones con mayor autonomía del mundo

Descripción del gráfico

El Índice de Democracia Regional (RAI, por sus siglas en inglés) es una clasificación elaborada por la Universidad de Oxford que analiza el nivel de autonomía en las regiones de los distintos sistemas democráticos o semidemocráticos del mundo. 

Aunque los datos dejaron de estudiarse en 2010, sigue siendo la mayor y más detallada comparativa entre la autonomía de las regiones que componen los diferentes Estados del planeta, midiendo parámetros como la autonomía administrativa, la capacidad legislativa, su política económica y fiscal, la política educativa-cultural, las distintas competencias en el estado del bienestar o si tiene policía u otras instituciones propias, entre otras muchos otros factores.

A nivel mundial las primeras posiciones están ocupadas por estados europeos y estados de tradición legal anglosajona fuera del continente. Son principalmente estados federales como Alemania, Suiza, Estados Unidos o Canadá, junto con regiones y países autónomos que tienen un sistema de autonomía asimétrica por las diferencias geográficas y/o culturales que mantienen con el resto del Estado.

Ejemplo de este último caso son los países constituyentes de las Islas Feroe y Groenlandia en Dinamarca; la región de Åland en Finlandia; la francófona Quebec en Canadá o las regiones y comunidades que conforman Bélgica.

Otro caso añadido son los territorios australianos (Territorio del Norte y Territorio de la Capital Australiana) que no han alcanzado la población necesaria para convertirse en estados federados y por lo tanto tienen menos competencias.

La excepción más notable entre las primeras posiciones es España, que sin ser un Estado federal coloca sus regiones entre las que más autonomía poseen del mundo. Con autonomía asimétrica en Navarra por su condición de región foral; las ciudades de Ceuta y Melilla, que suman competencias municipales con algunas autonómicas; y País Vasco, que pese a la cesión de numerosas competencias por parte del Estado central, posee un índice de autonomía final inferior al del resto de regiones del Estado por haberlas traspasado a su vez a sus provincias.

2 comentarios

  1. Pues, al menos en lo que respecta a los territorios españoles, la metodología me parece muy cuestionable. Al menos, si lo que se trata es de establecer realmente la “autonomía” de una región. La forma en la que se han tenido en cuenta las competencias municipales lo desvirtúa totalmente. Que el resultado sea que Ceuta y Melilla tienen “más autonomía” que las comunidades autónomas, y la Comunidad Autónoma Vasca menos, es un despropósito. La realidad es a todas luces la contraria. La CAV tiene una autonomía fiscal equiparable a la de Navarra, y esa es la competencia clave para hablar de “autonomía”. Que haya más competencias en las provincias no varía el hecho fundamental de que, en comparación con otras CC.AA, hay más cosas que se deciden en la región que en el gobierno central. Y al revés con las ciudades autónomas, que por su tamaño también tengan que asumir competencias municipales no puede utilizarse para decir que tengan más “autonomía”, cuando precisamente tienen menos que las comunidades autónomas ordinarias.

  2. Bochornoso ranking. No tienen NPI de la realidad de las Comunidades Autónomas de uno de los Estados más descentralizados del mundo.