Ni sus películas, ni su plataforma de streaming, ni su conglomerado mediático. La principal fuente de ingresos de Disney son sus «experiencias», la forma en la que compañía se refiere a sus parques de atracciones y merchandising: hasta el 70% de los beneficios brutos que la empresa obtuvo en el año fiscal de 2023 provino de este sector. Con un total de 119 millones de visitantes en 2022 —muy por delante de su gran competidor, Universal, que no llegó a los 90—, los parques de Disney son una puerta de entrada a los mundos creados por el estudio a lo largo de sus cien años de historia y, a la vez, una herramienta de poder blando estadounidense con presencia en tres continentes.
La idea de Walt Disney de construir un parque de atracciones no tuvo sin embargo una gran acogida. Su propio hermano, Roy Disney, pensaba que era descabellada y Walt tuvo muchas dificultades para financiar el proyecto a comienzos de los años cincuenta del siglo pasado, hasta el punto de que tuvo que vender su propia casa para conseguir fondos.
La construcción del recinto en la ciudad de Anaheim, en California, tampoco fue sencilla. Además de enfrentarse a lluvias torrenciales y huelgas de trabajadores, el presupuesto se disparó hasta los 17 millones de dólares. A pesar de ello, su éxito fue inmediato: solo el día de su apertura, allá por 1955, recibió la visita de 28.000 personas.
Desde entonces el universo Disneyland no ha parado de crecer, y en la actualidad comprende un total de seis resorts distintos, que a su vez se dividen en 12 parques de atracciones. El original acabó incorporando en 2001 un segundo parque, el Disney California Adventure Park, y en 2022 fue el segundo recinto más visitado de Disney con un total de 25,9 millones de entradas vendidas.
El primer lugar lo ocupa el Walt Disney World Resort de Orlando, en Florida, que abrió sus puertas en 1971 y tuvo una asistencia de 47,1 millones de personas. Es también el resort más grande: cuenta con el Magic Kingdom Park, el EPCOT —siglas de Comunidad Prototipo Experimental del Mañana, una delirante idea de Walt Disney para crear una colonia industrial utópica y autocrática que fracasó y acabó reconvertido en un parque temático—, el Disney’s Animal Kingdom Theme Park y el Disney’s Hollywood Studios.
Junto a los parques estadounidenses, Disney también gestiona otras cuatro instalaciones en el resto del mundo. El Tokyo Disney Resort, que comprende Tokyo Disneyland y Tokyo DisneySea, fue el primero en abrir en 1983 y a día de hoy mantiene el liderazgo en número de visitantes fuera de Estados Unidos —22,1 millones en 2022—.
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Después de Japón le tocó a Francia, donde en 1992 vio la luz Disneyland París, posteriormente ampliado con el Walt Disney Studios Park. En total, estos recintos recibieron 15,3 millones de visitantes en 2022. Ya en el nuevo siglo, Disney abrió los resorts de Hong Kong (2005) y Shanghái (2016), los dos parques más pequeños y también los menos visitados con 3,4 y 5,3 millones de tickets vendidos en 2022, respectivamente.