Durante 2021, las vacunas trajeron consigo la ansiada normalidad en Occidente y gran parte del resto del mundo y la vida de los ciudadanos comenzó a recuperar poco a poco los espacios que la pandemia le arrebató. Los parques temáticos, por estar sujetos a los viajes de ocio y el esparcimiento, son uno de los mejores ejemplos: en 2021, los 25 parques de atracciones más visitados del mundo atrajeron a un total de 141 millones de asistentes, un 70% más que el anterior y ya solo un 44% menos que en 2019. Las cifras provienen del informe que elaboran anualmente la Themed Entertainment Association y AECOM
Es una buena noticia sobre todo para Disney y Universal, las dos empresas estadounidenses que controlan trece de los quince parques más concurridos. Nueve de ellos están en los propios Estados Unidos y otros dos en Japón, mientras que las dos excepciones que escapan del dominio de estos dos gigantes son chinas: Chimelong Ocean Kingdom y Oct Happy Valley.
Pero si hay una ciudad que puede presumir de ser la capital mundial de los parques de atracciones esa es Orlando, en Florida, donde se ubican hasta seis de los quince recintos más visitados —Magic Kingdom, Hollywood Studios, Epcot y Animal Kingdom de Disney y Islands of Adventure y Universal Studios de Universal—.
La ciudad le debe ese título a Walt Disney: tras abrir su primer parque temático en California en 1955, el empresario vio que no conseguía atraer a muchos visitantes de la costa este estadounidense y decidió abrir directamente otra sede en la zona, concretamente en Orlando, por su clima cálido durante todo el año, su buena comunicación por carretera con el resto del país y por su reducido coste, ya que gran parte de su territorio estaba empantanado y no había sido aún edificado. Poco a poco Disney fue ampliando su infraestructura en la zona y con el paso de los años llegaron nuevos competidores, como Universal o Seaworld.
A nivel internacional, los parques de atracciones que abren sus puertas solo en temporadas seleccionadas y aquellos que basan la mayoría de su público en el turismo local son los que experimentaron una recuperación más rápida en 2021, dado que durante el verano las restricciones gubernamentales disminuyeron y los viajes internacionales aún se mantenían en cifras bajas. Por el contrario, los más dependientes de los visitantes chinos —los parques asiáticos y los europeos, principalmente— cerraron 2021 con cifras aún muy por debajo de sus registros prepandémicos.
A pesar de ello, lo que sí obtuvieron de forma generalizada todas las instalaciones fueron mayores ingresos por visitante, ya que la demanda acumulada y el dinero ahorrado durante la pandemia elevaron el gasto en todo el mundo. Por su parte, las empresas propietarias de los parques aprovecharon el parón para invertir en mejoras tecnológicas como las reservas por horas, tickets electrónicos o la gestión inteligente de las colas, lo que repercutió en una mejora en la experiencia de sus clientes.
También tuvieron que hacer frente a la escasez de mano de obra que sufren los mercados laborales de multitud de países. El carácter temporal de sus plantillas complicó en muchos casos los procesos de selección, y muchos parques se vieron obligados a ajustar sus horarios, sus plantillas o su régimen de retribuciones.