Canadá es el segundo país más grande del mundo, sólo detrás de Rusia. Su mapa físico comprende 9.984.670 kilómetros cuadrados de gran diversidad geográfica. Al norte predomina un paisaje helado e insular, mientras que en el centro se extienden vastas llanuras. Hacia el oeste, se alzan las escarpadas Montañas Rocosas, y en el sureste, las tierras bajas albergan los Grandes Lagos, que Canadá comparte con su vecino del sur, Estados Unidos.
Las elevaciones más altas del mapa físico de Canadá se encuentran en la frontera con el estado estadounidense de Alaska, donde se erige el monte Logan, la cumbre más alta del país, con 5.959 metros de altitud. También en las Montañas Rocosas, que atraviesan el continente de norte a sur, se encuentran picos destacados como el monte Robson, que alcanza los 3.954 metros.
Canadá cuenta con más de 52.000 islas, muchas de ellas situadas en su región ártica. Su punto más septentrional, el cabo Columbia, se encuentra en la isla de Ellesmere, una de las mayores del mundo junto con la isla de Baffin y la de Victoria, todas pertenecientes a Canadá. Los archipiélagos del norte del país se agrupan bajo el nombre de islas de la Reina Isabel, denominación adoptada en 1953 en honor a la reina Isabel II, quien también fue monarca de Canadá como parte de la Commonwealth.
Canadá hace frontera terrestre sólo con Estados Unidos, pero a la isla canadiense de Ellesmere le separan apenas 26 kilómetros de Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca. En el golfo de San Lorenzo, al sureste, se encuentra la isla de Terranova, que es la cuarta del país por tamaño y recibe su nombre por ser una de las primeras tierras exploradas por los europeos a su llegada al continente.
Las condiciones geográficas del mapa físico de Canadá, con un relieve accidentado y un clima extremo en el norte, determinan la distribución de su población. La mayoría de los habitantes se concentran en el sur, donde el clima es más benigno y se ubican las principales ciudades del país, como Toronto, Montreal, Quebec, Vancouver, Calgary y Ottawa, la capital federal. En contraste, el norte es una vasta región escasamente poblada, en su mayoría habitada por comunidades indígenas. El territorio de Nunavut, la división administrativa más extensa de Canadá, comprende gran parte de las islas árticas y tiene una mayoría de población inuit.
Canadá tiene una gran diversidad climática, marcada por su enorme extensión y su latitud. En el norte predomina el clima polar, con temperaturas extremas y un paisaje en parte cubierto por el hielo. Durante el invierno, la banquisa ártica se expande, cubriendo gran parte del océano, mientras que en verano se reduce, permitiendo la apertura parcial de rutas marítimas como el paso del Noroeste, históricamente inaccesible pero cada vez más transitable debido al deshielo provocado por el cambio climático. Esta transformación ha intensificado la pugna por el Ártico entre las potencias árticas, como Canadá, Rusia, Estados Unidos y Dinamarca, que buscan reforzar su soberanía sobre la región debido a su potencial estratégico.
En el interior del país, el clima continental trae inviernos fríos y veranos cálidos, mientras que en la costa del Pacífico existe un clima oceánico más templado y húmedo suaviza las temperaturas. En el sureste, el clima continental húmedo genera estaciones marcadas y precipitaciones regulares, mientras que en las praderas del centro, el clima semiárido se caracteriza por lluvias escasas y temperaturas extremas.
Otra de las características geológicas de Canadá es el Escudo Canadiense una vasta región de roca del periodo precámbrico que cubre casi la mitad del país, extendiéndose desde el noreste de los Grandes Lagos hasta el Ártico y desde el centro de Canadá hasta la bahía de Hudson y la península de Labrador. Se trata de una de las formaciones geológicas más antiguas del planeta y constituye el núcleo geológico del continente norteamericano. Su relieve es generalmente llano o suavemente ondulado, con numerosos lagos y ríos debido a la erosión glaciar.
En cuanto a su hidrografía, el mapa físico de Canadá posee una de las mayores reservas de agua dulce del mundo. Al sureste, la región de los Grandes Lagos comprende el lago Superior, el Hurón, el Erie y el Ontario. En el norte del país también hay grandes masas de agua dulce, principalmente el Gran Lago del Oso y el Gran Lago del Esclavo, que están entre los más profundos de América del Norte. Además, el país norteamericano cuenta con una densa red de ríos, como el San Lorenzo, que conecta los Grandes Lagos con el Atlántico y sirve al tiempo de demarcación fronteriza con Estados Unidos; el Mackenzie, el más largo de Canadá, que fluye hacia el océano Ártico; o el Nelson, que drena la bahía de Hudson.