Amazon, el gigante de la venta online, ingresó en ventas más de 500.000 millones de dólares durante 2022. Unas cifras astronómicas —similares al PIB de Austria— alimentadas por decenas de filiales y negocios que poco tienen ya que ver con la esencia que tenía la empresa cuando se fundó en 1994, como una librería online.
Hoy, el imperio tecnológico fundado por Jeff Bezos ha absorbido empresas como la cadena de supermercados Whole Foods, adquirida en 2017, la empresa de audiolibros Audible o el gigante de la transmisión en vivo Twitch. También ha consolidado marcas propias como Prime Video, centrado en el mundo del streaming, o Amazon Web Services (AWS), para servicios en la nube. De hecho, este último negocio ya genera más de un 15% de las ventas de la multinacional.
A pesar de esta diversificación, Amazon no ha abandonado del todo el mundo de los libros. El e-book de Kindle, que salió a la venta en 2007, revolucionó la industria y sigue siendo uno de los principales referentes en el campo de los libros electrónicos.
Fundada en 1994, la empresa del magnate de Nuevo México salió a bolsa en mayo de 1997 y sobrevivió a la implosión de la burbuja de las puntocom. En la actualidad no solo se ha convertido en una de las empresas tecnológicas más importantes, sino que también se encuentra entre las cinco compañías del mundo con mayor capitalización bursátil, con un precio por acción que ronda los 140$, frente a los 18$ de 1997. Gracias a sus 64,5 millones de acciones —un 12,7% de la compañía—, Bezos lleva tiempo apareciendo en la lista de los personas más ricas del mundo, junto con otros personajes como Elon Musk o Bernard Arnault.
Si bien el crecimiento de Amazon ha sido exponencial y continuo, el año 2020 constituye un punto de inflexión determinante. La pandemia del coronavirus y los confinamientos dispararon el volumen de negocio de la compañía, haciendo crecer los ingresos de la empresa más un 20% respecto a 2019.
Aunque la plataforma de venta en línea de Amazon sigue siendo el servicio más conocido de la compañía, este crecimiento se debe principalmente a los servicios de venta a terceros, la plataforma de almacenamiento en la nube AWS y los servicios de suscripción. Estas categorías ahora suponen más del 50% del total de las ventas de la empresa. En comparación, en 2015 la tienda en línea representaba el 70% de las ventas de Amazon.
Aquí radica la clave del incremento de los beneficios de la empresa, y también una de sus mayores críticas. Si bien la venta online no ha sido excesivamente rentable para Amazon, si lo es su elevado número de clientes, que aportan sus datos personales a la nube de Amazon. La empresa utiliza esta información para desarrollar software que luego vende a terceros, mejorando así sus capacidades de venta. Esta práctica, muy lucrativa, suscita dudas sobre la gestión responsable de los datos de los clientes.
Del mismo modo, las prácticas monopolísticas o las condiciones laborales de la multinacional han encontrado contestación en numerosas huelgas en todo el mundo, como la convocada en España coincidiendo con la campaña del Black Friday de 2023. A la multinacional se le reprocha la oposición a los esfuerzos de sindicalización de sus trabajadores, condiciones laborales insuficientes, salarios mínimos o falta de transparencia, por ejemplo, respecto del origen de los materiales que usa para la fabricación de sus productos.
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En cuanto a la falta de transparencia, son recurrentes también las dudas sobre la tributación de la empresa, que posee sociedades en paraísos fiscales, como Luxemburgo. De hecho, en 2020 la empresa evitó el pago de impuestos sobre sociedades en ocho países, incluido España, utilizando su entidad en Luxemburgo.
Este año 2023, otro escándalo ha salpicado al gigante tecnológico. El uso de tácticas que perjudican la competencia y obstaculizan el crecimiento de rivales, así como la imposición de tasas significativas a las empresas que venden en su plataforma le han supuesto una demanda por parte de La Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) y fiscales generales de varios estados en EE. UU. , por monopolio ilegal.








