1 de diciembre de 1955

1 de diciembre de 1955: Rosa Parks se niega a ceder su asiento en un autobús en Alabama

En virtud de las leyes segregacionistas, los afroamericanos debían ceder sus lugares en los autobuses a los ciudadanos blancos, hasta que un día Rosa Parks se negó a hacerlo. Este acto de rebeldía ciudadana abriría el camino hacia la prohibición de la discriminación racial en Estados Unidos.
1 de diciembre de 1955: Rosa Parks se niega a ceder su asiento en un autobús en Alabama
Rosa Parks el día en que recibió la Medalla de Oro del Congreso de Estados Unidos en 1999. Fuente: Picryl

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Pese a que la derrota de los Estados Confederados en la guerra de Secesión supuso la abolición de la esclavitud en 1865, la discriminación racial se mantuvo en la sociedad estadounidense. La Decimocuarta y Decimoquinta Enmienda, ratificadas después de la guerra, avanzaron hacia la defensa de los derechos civiles de toda la población.

Como reacción, surgieron grupos supremacistas blancos como el Ku Klux Klan, que se opusieron mediante la violencia a la equiparación de derechos, y desde los años setenta los estados del sur adoptaron las leyes de Jim Crow, que legitimaban la discriminación racial al darle cuerpo legal. De este modo, el lema “separados, pero iguales” articuló las relaciones sociales entre la población blanca y las minorías étnicas, imponiendo la segregación en espacios públicos, el transporte, las escuelas, restaurantes o el Ejército. 

Hacia el fin de la segregación 

A partir de aquellos precedentes, la lucha por los derechos civiles comenzaba a tomar cuerpo con la fundación en 1909 de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP). Pero el punto de inflexión llegaría con las dos guerras mundiales. Debido a la presencia activa de soldados afroamericanos, el presidente Harry S. Truman decretó en 1948 el fin de la discriminación en las Fuerzas Armadas.

En 1954, a raíz del juicio Brown contra el Consejo de Educación, el Tribunal Supremo de Estados Unidos dictaminó la inconstitucionalidad de la segregación racial en el ámbito educativo. Con ello, la NAACP, que había llevado el caso ante el tribunal, dio un golpe de efecto en favor de los derechos civiles de los afroamericanos.

Rosa Parks y el asiento del autobús

Rosa Parks no fue la primera mujer afroamericana que se negó a ceder su asiento a una persona blanca. Ya lo habían hecho Ida B. Wells o Irene Morgan, pioneras del activismo por los derechos civiles, pero el nuevo contexto social de mediados del siglo XX permitió la trascendencia del incidente del 1 de diciembre de 1955.

Aquel día, Rosa Parks cogió un autobús para volver de la tienda donde trabajaba como costurera. Una línea en la mitad del vehículo separaba los asientos delanteros de la población blanca de aquellos para “personas de color” de la parte trasera. Cuando el autobús se llenó, el conductor pidió vaciar la primera fila destinada a las personas de color, donde Parks estaba sentada, para que cedieran su asiento a un hombre blanco. Ella, sin embargo, se negó, y por esa desobediencia fue arrestada por la policía y condenada a pagar una multa.

Parks y su marido eran miembros del NAACP. Sus compañeros se hicieron rápido eco de la noticia y llamaron a un boicot a los autobuses de Montgomery, por el que la población afroamericana se movilizó empleando transportes alternativos. Encabezada por el joven pastor Martin Luther King, la protesta duró más de un año y consiguió que el Tribunal Supremo declarase inconstitucional la segregación racial en los autobuses. 

Rumbo a la Ley de Derechos Civiles de 1964

El movimiento por los derechos civiles de la población afroamericana estaba en marcha y Rosa Parks se había convertido en su imagen. No obstante, Parks y su marido perdieron el trabajo y tuvieron que mudarse a Detroit, Michigan, donde ella rehizo su vida como secretaria en la oficina del congresista demócrata John Conyer.

Martin Luther King, mientras tanto, adquirió fama en Estados Unidos y se destacó como uno de los líderes del movimiento, abanderando la lucha pacífica por los derechos civiles de la población afroamericana. En 1963 pronunció su famoso discurso I have a dream en el Memorial a Lincoln de Washington D.C. frente a más de 250.000 personas, y al año siguiente se aprobó la Ley de los Derechos Civiles, que prohibía la discriminación y la segregación racial.

Rosa Parks siguió vinculada al movimiento de los derechos civiles. En 1987, por ejemplo, fundó el Rosa and Raymond Parks Institute for Self Development para promover la educación al respecto. Además, recibió en 1996 la Medalla Presidencial de la Libertad, el más alto reconocimiento civil de Estados Unidos, entre otros honores.

Sin embargo, aunque Estados Unidos haya avanzado en materia de derechos civiles, las diferencias entre la población blanca y el resto de minorías étnicas todavía son latentes, al igual que la violencia policial contra los ciudadanos afroamericanos. Las protestas para reivindicar la igualdad racial, ahora protagonizadas por el movimiento Black Lives Matter, ya inundaron las calles estadounidenses en 2020.

Julen Kenk

Madrid, 1999. Graduado en Historia por la Universidad Complutense. Máster en Diplomacia y Relaciones Internacionales por la Escuela Diplomática. Apasionado de las conexiones entre el deporte, la política y la historia.

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