Jiu-jitsu obligatorio en las escuelas, un peliculón de acción como filme más taquillero del cine nacional y una universidad dedicada a la inteligencia artificial. Son tres de las iniciativas que el Gobierno de Emiratos Árabes Unidos está implementando para fomentar una cultura marcial en la sociedad. Algunos han empezado a referirse al país como la “pequeña Esparta”, una nueva versión de la antigua polis griega conocida por su potencia militar y su monarquía autoritaria.
Con menos de 1,2 millones de emiratíes, el equivalente a la población del área metropolitana de Sevilla, no hay suficientes nacionales que puedan o quieran servir en las fuerzas armadas. Eso supone un problema para un país con grandes ambiciones regionales y que ha pasado años inmerso en una guerra en la vecina Yemen. Si consigue implementar una cultura marcial, el Gobierno podrá ampliar el número de ciudadanos dispuestos y cualificados para servir en el Ejército. Más aún, reforzará la cohesión e identidad nacional. Y, sobre todo, ganará una gran herramienta para su proyección exterior.
Jiu-jitsu, La emboscada y el Día de los Mártires
Hace ya treinta años, el jeque emiratí Tahnoun bin Zayed se enamoró del jiu-jitsu brasileño mientras estudiaba en San Diego, California. Allí empezó a entrenar y conoció a grandes figuras de este arte marcial. Al volver a Emiratos decidió promoverlo a gran escala, aprovechando su posición como hijo del fundador del país y asesor de seguridad nacional. En 2008, el jiu-jitsu fue introducido como asignatura obligatoria en catorce escuelas públicas de Abu Dabi. Ocho años después, 76.000 estudiantes aprendían este deporte como parte del currículum en 130 escuelas. Emiratos pretende convertirse así en un centro global para unas artes marciales mixtas cada vez más populares, y para ello también introdujo el jiu-jitsu en el Ejército.
Armas made in the Emirates, el despegar de la industria armamentística de Emiratos Árabes
Mientras, algunos cine...