Emiratos y Arabia Saudí, ¿se acabó la alianza con Estados Unidos?

La relación entre Washington y ambas monarquías del Golfo se ha deteriorado aún más con la guerra en Ucrania y la subida del precio del petróleo. La Casa Blanca ahora intenta sanar esa brecha, pero saudíes y emiratíes quieren reducir su dependencia y también miran a Rusia o China.
GeopolíticaOriente Próximo y Magreb
Emiratos y Arabia Saudí, ¿se acabó la alianza con Estados Unidos?
Fuente: elaboración propia con imágenes de Wikimedia

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Escucha este artículo

Suscríbete por solo 5€ al mes

Tres meses después de intentar restaurar lazos con su visita, Joe Biden quiere reevaluar las relaciones de Estados Unidos con Arabia Saudí. La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus asociados (OPEP+), liderados por Riad, anunciaron la semana pasada un recorte en la producción del petróleo que indignó en Washington, pues mantendrá los precios elevados. Biden advirtió que habría “consecuencias”, y los demócratas propusieron suspender la transferencia de armamento a los saudíes para dirigirla a Ucrania.
Tanto aquel incómodo encuentro de Biden con el príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, como las declaraciones recientes confirman que Estados Unidos ya no tiene el peso de antes en Oriente Próximo. En particular, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos confían cada vez menos en su aliado. Aunque Washington aún mantiene una presencia militar importante, con alrededor de 35.000 tropas en la península arábiga, la nueva superestrella económica es China. Ambas monarquías del Golfo desean permanecer bajo la protección estadounidense, pero también buscan nuevos socios para consolidar su autonomía estratégica.
La Casa Blanca, un socio cada vez más impredecible
En las últimas dos décadas, una política exterior poco predecible de Estados Unidos ha minado la confianza de Emiratos y Arabia Saudí. Con la invasión de Irak en 2003, Washington no puso énfasis en la reconstrucción del país tras la caída del dictador Sadam Huseín y dio rienda suelta a un Gobierno que permitió a Irán adquirir más influencia. Menos de una década después, al estallar las revueltas árabes en 2011, Estados Unidos retiró su apoyo al dictador egipcio Hosni Mubarak, un supuesto aliado, y anunció su apoyo a las transiciones democráticas, algo que no gustó a estas dos monarquías del Golfo.
El entonces presidente Barack Obama luego anunció el pivote de Estados Unidos hacia Asia-Pacífico. Mientras esta región absorbía atención y recursos, la importancia de Oriente Próximo entró en cierto declive. Ya en 2...

Si quieres seguir leyendo este artículo, suscríbete a EOM. Lo que pasa en el mundo te afecta; comprenderlo es más necesario que nunca.

Suscríbete por solo 6€ al mes

Albert Vidal

Barcelona, 1998. Estudiante del Master of Arts in Arab Studies en Georgetown University y graduado en Relaciones Internacionales por la Universidad de Navarra. Me fascina la península arábiga, los Emiratos Árabes Unidos, la política exterior y la diplomacia de defensa.