Escucha este artículo
La figura de Elon Musk no deja indiferente a nadie. Según una encuesta del pasado mayo, el 53% de estadounidenses se mostraban favorables al multimillonario, aunque un 29% de forma moderada. Por el contrario, un 37% se mostraba desfavorable, siendo el 21% muy contrario a su figura. La polarización que genera Musk refleja otras diferencias del país: su mayor caladero de admiradores está entre la población masculina y republicana, mientras que sus principales detractores son mujeres y votantes demócratas.
Quienes lo defienden alaban las innovaciones de sus empresas SpaceX o Tesla, y sus detractores señalan sus fracasos empresariales y la controvertida gestión de Twitter. No es la primera vez que un empresario como Musk agita la opinión pública. Más en Estados Unidos, que exhibe con orgullo a sus emprendedores, desde Thomas Edison hasta Steve Jobs. Pero Musk es más que un millonario excéntrico que se cree capaz de solucionar todos los problemas del mundo: defiende tesis reaccionarias y abarca cada vez más poder geopolítico. Tratarlo de mesías es problemático, pero subestimar su influencia todavía más.
Paypal, Tesla o SpaceX: los éxitos de Elon Musk
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento