Por qué Twitter puede hundir el imperio de Elon Musk

Elon Musk ha echado a media plantilla de Twitter y los anunciantes han huido. Sin embargo, su verdadero riesgo no es la red social: la caída de su imagen pública y de las acciones de Tesla, su compañía más conocida, ha contribuido a que pierda la mitad de su fortuna.
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Por qué Twitter puede hundir el imperio de Elon Musk
Fuente: elaboración propia.

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A Elon Musk se le está atragantando la compra de Twitter. La empresa, que acumulaba 4.200 millones de dólares de deuda a largo plazo y 1.361 millones de pérdidas en los últimos dos años, enfrenta su momento más crítico. El 90% de los ingresos anuales dependía de los anunciantes, que ahora huyen preocupados por cómo la falta de moderación de contenido deja a sus marcas desprotegidas frente a la suplantación de cuentas o los discursos de odio. GroupM, una influyente empresa de publicidad digital, advertía a sus clientes que anunciarse en Twitter se había convertido en un “alto riesgo”. 
Los fallos técnicos también se han disparado. Musk echó a más de la mitad de la plantilla y a casi todos los trabajadores externos, muchos de ellos clave para que la plataforma funcione. Un antiguo empleado lo resumía en conversación con el Washington Post: “Cada error de código ahora es letal. Los que quedan van a estar abrumados, sobrecargados, y cometerán más errores”. El magnate ya alertó sobre la posibilidad de que Twitter se acercaba a la bancarrota. Pero en juego también están sus dos mayores capitales: el valor de Tesla y su imagen pública.
Una compra accidentada
A finales de abril, Musk lanzaba a la plataforma una OPA por 44.000 millones de dólares. Twitter dejaría de estar en manos de sus accionistas, si así lo decidían. La junta directiva aceptó rápidamente. En el contrato firmado, Musk se comprometió a pagar mil millones de dólares a Twitter en caso de romperlo. Sin embargo, en mayo tuiteó que el acuerdo estaba “temporalmente paralizado” hasta verificar el número de cuentas falsas en la plataforma. En julio, Twitter demandó al magnate por incumplir lo pactado. Si perdía el juicio, tendría que desembolsar los mil millones de dólares firmados más otros tantos en daños y perjuicios. En octubre, Musk cambiaba de opinión y recuperaba el acuerdo original.
Es difícil saber por qué Musk se comprometió de esa forma. Fue la mayor compra financiada por terceros (es decir, mediante deu...

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Sergio Palomeque

Badajoz, 1997. Lo bueno y lo malo de la tecnología. Investigador en el Instituto de Microelectrónica de Sevilla (IMSE-CSIC), doctorando por la US. Trabajo en el diseño de circuitos integrados para sensores de imagen. Interesado en ciencia, política industrial y en el impacto global de las nuevas tecnologías.