El verdadero problema de Rusia es China, no Occidente

Rusia está enfrentada con Occidente, pero China le dará más quebraderos de cabeza en los próximos años. Moscú depende del comercio con su economía, mucho más grande; chocan en Asia Central, el Lejano Oriente ruso y el Ártico, y Pekín tiene aspiraciones globales que pueden pasarle por encima.
GeopolíticaRusia y espacio postsoviético
El verdadero problema de Rusia es China, no Occidente
Fuente: elaboración propia con imágenes de Wikimedia Commons

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Cuando se vieron el pasado 4 de febrero, Vladímir Putin y Xi Jinping anunciaron una amistad sin límites, pero en la cumbre de septiembre de la Organización de Cooperación de Shanghái no hubo rastro de ese espíritu. Desde la invasión rusa de Ucrania, China ha hecho malabares diplomáticos para no condenar la ofensiva pero tampoco apoyarla directamente. Nueve meses después, este esfuerzo parece haber resentido la relación con Moscú. 
En la reunión con Putin del 15 de septiembre, Xi no aludió a la “cooperación estratégica” con el Kremlin, ni habló de colaborar para crear un orden internacional más justo y favorable a sus intereses, como había hecho en febrero. En su lugar, se limitó a decir que “China seguirá trabajando con Rusia para aportar estabilidad al sistema internacional”, pero evitó mencionar Ucrania y no se mostró cercano a Putin. Este, en cambio, reconoció las “preguntas y preocupaciones” de Pekín sobre la guerra y accedió a resolverlas, una actitud complaciente que revela la creciente debilidad de Rusia frente a China. 
Rusia, el primo pobre de China
Pekín y Moscú dicen basar su relación en la igualdad, pero Rusia depende cada vez más del dinero asiático. Hoy China es el mayor socio comercial del Kremlin, solo superada por la Unión Europea en conjunto. En solo una década, los dos países han aumentado su comercio en un 77% para reducir su dependencia económica de Occidente, de manera que Pekín se ha convertido en destino del 18% del comercio exterior ruso. Sin embargo, los intercambios con Moscú solo comprenden un 2% de la balanza de pagos china.

Las exportaciones de Rusia, divididas entre China y la Unión Europea

Putin no imaginaba que su país acabaría necesitando tanto a China cuando firmaron el Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa en 2001. Este acuerdo acercó a las potencias, que habían roto relaciones por diferencias ideológicas durante la Guerra Fría, y sentó las bases de su asociación en el siglo XXI. El PIB de ...

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Ana Raya

Madrid, 1998. Graduada en Relaciones Internacionales (UCM) y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos (UC3M). Interesada en conflictos espaciales, fronteras, mapas y geopolítica crítica.