El presidente de Francia, Emmanuel Macron, que era hasta hace poco una de las grandes promesas liberales europeas, ha ido virando ideológicamente a la derecha en los últimos meses. Desde el nombramiento del nuevo Ejecutivo en julio de 2020, con el hasta entonces poco conocido Jean Castex como primer ministro, Macron ha hecho bandera de la ley y el orden y la lucha contra el islamismo radical. Busca combatir así el ascenso de Marine Le Pen y su partido, Agrupación Nacional, en las encuestas y recuperar parte de un electorado desencantado con la primera mitad de su mandato.
El contexto político en Francia de hoy es diferente al de hace cuatro años, cuando Macron llegó al poder. La pandemia ha pesado sobre el presidente y sobre La République En Marche!, el partido que fundó en 2016 y que lidera. Este descontento se manifestó en los pobres resultados de las elecciones municipales del pasado mes de junio, donde el partido de Macron fue incapaz de hacerse con ninguna de las grandes ciudades francesas. Al mismo tiempo, a pesar de que las protestas de los chalecos amarillos, surgidas en 2018, parecen ser cosa del pasado, su espiritu de descontento contra las élites políticas y económicas que Macron representa sigue presente por todo el país. La victoria de 2017 fue resultado de una serie de aciertos del joven candidato pero, especialmente, de una consecución de errores de sus rivales. Cuatro años más tarde, Macron se ha visto obligado a cambiar su estrategia y la línea ideológica de su partido para tratar de asegurarse un segundo mandato.
¿Un nuevo Macron?
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento