La crisis de 2008 empujó a miles de familias italianas a la pobreza. La recesión económica, el desempleo y la crisis inmobiliaria obligaron a muchos a pedir un crédito para poder hacer frente a sus deudas. Sin embargo, los bancos no prestaban dinero, y en un contexto de crisis como ese, la mafia se convirtió en el banco de crédito más importante del país en una Italia que se ahogaba. Doce años después, la pandemia ha demostrado otra vez que los grupos criminales son parte del sistema, y que también se ven muy influidos por los vaivenes económicos, políticos y hasta sanitarios. Desde las tríadas chinas a la yakuza japonesa, pasando por las maras o los yihadistas, el coronavirus es una gran oportunidad para los grupos criminales, aunque también entrañe riesgos.
Para ampliar: “Yakuza: katanas, tatuajes y limusinas”, Daniel Rosselló en El Orden Mundial, 2015
La vieja escuela contra la pandemia
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento