Serbia y Bosnia en los Óscar: dos formas de filmar un genocidio

Las dos películas presentadas a los Óscar este año por Serbia y Bosnia tenían como tema sendos genocidios, cuyas víctimas fueron respectivamente serbios y bosniacos. Al final, solo Quo Vadis, Aida?, la producción bosnia, está nominada para el Óscar a la Mejor Película Internacional. El motivo son las diferencias entre ella y Dara de Jasenovac, la candidata serbia, en aspectos como su origen, la intención de sus directores, su fidelidad a los hechos y su representación de la violencia.
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Serbia y Bosnia en los Óscar: dos formas de filmar un genocidio
Imagen promocional de Quo Vadis, Aida? Fuente: Deblokada

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En un lugar donde la memoria de las guerras tiene tanto peso como en la antigua Yugoslavia, no sorprende que, este año, tanto Serbia como Bosnia presentasen a los Óscar una película que aborda el tema del genocidio. Dara de Jasenovac recuerda el perpetrado contra los serbios por los ustachas —extremistas croatas— en la Segunda Guerra Mundial. Quo vadis, Aida? hace lo propio con el sufrido por los bosniacos de Srebrenica a manos de las tropas serbias durante la guerra de Bosnia, en los años noventa. Mientras Quo vadis, Aida? está nominada para la gala de los Óscar que se celebrará el próximo domingo, Dara de Jasenovac quedó apeada en la primera criba. Las razones conviene buscarlas en que cada cinta resuelve de forma opuesta la fuerte tensión entre realidad y arte. Si este caso sirve para establecer una regla, lo más prudente al afrontar el horror absoluto parece ser guiarse por la intención artística, en lugar de someter la creatividad a causas nacionales o a los intereses del Gobierno.

Historia de dos genocidios

En la Segunda Guerra Mundial, las potencias del Eje ocuparon Yugoslavia para luego trocearla, incluida la creación de un Estado Independiente de Croacia que abarcaba buena parte de las actuales Croacia y Bosnia. Los ocupantes confiaron el gobierno de este país títere a los ustachas, milicias ultranacionalistas croatas con una marcada ideología antiserbia. Mile Budak, uno de los principales ideólogos ustachas, verbalizó la política genocida destinada a terminar con la presencia de serbios en Croacia: "Mataremos a un tercio, a otro tercio lo deportaremos y a los restantes los convertiremos al catolicismo para transformarlos en croatas". Los ustachas acometieron su proyecto asesino con celo, primero a través de masacres por todo el territorio y luego mediante campos de concentración. El más terrible era el de Jasenovac, cuyos reclusos eran asesinados de formas atroces: la mayoría, de un golpe de mazo o usando el llamado “cortaserbios”, un mitón de cuero provisto de una hoja afilada para cortar el cuello a las víctimas. Además de judíos y gitanos, se calcula que en Jasenovac perecieron en torno a 80.000 serbios.

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Marc Casals

Girona, 1980. Licenciado en Traducción e Interpretación por la Universitat Pompeu Fabra. Llevo 15 años viviendo en los Balcanes: primero en Sofía (Bulgaria), luego en Cavtat (Croacia) y, desde 2010, en Sarajevo (Bosnia-Herzegovina). Hablo el antiguo serbocroata y búlgaro e intento ampliar el conocimiento general sobre la región.