Las elecciones de medio mandato o midterms en Estados Unidos son los comicios legislativos celebrados en noviembre dos años después de cada elección presidencial. Se votan los miembros de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Además, se eligen los gobernadores de 36 estados y algunos cargos locales. Las midterms sirven para medir el apoyo del electorado al presidente, y son una oportunidad para que la oposición aumente su poder en el Congreso. Por lo general han servido para limitar el poder del partido gobernante, que suele perder asientos en ambas cámaras salvo en periodos de crisis.
Las midterms: unas elecciones clave
En las elecciones de medio mandato en Estados Unidos se eligen los 435 escaños de la Cámara y 33 o 34 de los cien senadores. La Cámara de Representantes es la cámara baja del Congreso y sus miembros se designan cada dos años de forma proporcional a la población de los estados. El Senado es la cámara alta y cada seis años se escogen dos senadores por cada estado. En conjunto forman la rama legislativa estadounidense, encargada de elaborar y aprobar leyes y de declarar la guerra.
Si el partido del presidente tiene la mayoría en el Congreso, el presidente tiene más posibilidades de elegir qué cuestiones se discutirán y por ende las propuestas de ley puestas a votación. Pero si la oposición tiene mayoría podría bloquear esas propuestas. Esto también ocurre con la designación de los jueces de la Corte Suprema, ya que el Senado debe aprobar los candidatos propuestos por el presidente. Esto convierte a las midterms en unas elecciones clave para la segunda mitad de su mandato.
Por su parte, las elecciones de gobernadores y representantes locales también son clave a nivel nacional. Los estados se encargan de implementar las leyes que aprueba el Congreso, con excepción de las federales, o de legislar a partir de las sentencias de la Corte Suprema. Por ejemplo, el derecho al aborto, antes garantizado por la sentencia Roe versus Wade, tiene requerimientos diferentes según cada estado.
Tendencia histórica: darle un toque al presidente
El partido del presidente suele perder apoyo en el Congreso tras las elecciones de medio mandato. Desde 1934 solo en dos ocasiones ha ganado escaños en ambas cámaras. Mientras que sus votantes pueden sentir apatía tras dos años de gobierno y prefieren no acudir a las urnas, la oposición suele movilizarse, alterando el balance en el Congreso. Además, en ambos casos pueden percibir que el Gobierno incumple sus promesas.
Solo el presidente demócrata Franklin D. Roosevelt en las midterms de 1934 y el republicano George W. Bush en 2002 han visto a sus partidos ganar escaños en ambas cámaras, en ambos casos en periodos de crisis. El Partido Demócrata sumó nueve escaños en cada cámara durante la Gran Depresión, y el Partido Republicano lo consiguió gracias a la popularidad de Bush tras el 11S.
Biden: ¿vuelta a la norma?
Las elecciones de medio mandato han tenido una intención de voto de un 40%. No obstante, para las de 2018 con Donald Trump de presidente subió un 11% respecto a 2014. Las midterms de este 8 de noviembre se presentan con una intención de voto todavía mayor. Los demócratas llegan con una pequeña mayoría en la Cámara y un 50-50 en el Senado, siendo decisivo el voto de la vicepresidenta Kamala Harris. Pese a que varias encuestas muestran el descontento con el presidente Joe Biden, la anulación de Roe versus Wade ha movilizado al electorado demócrata. Aun así, distintos medios apuntan a su derrota o un empate en el Senado, y a una victoria republicana en la Cámara, que complicarían el resto del mandato de Biden.







