¿Qué es la temperatura de bulbo húmedo?

La temperatura de bulbo húmedo sirve para estudiar la capacidad del cuerpo humano de refrigerarse a través del sudor cuando está expuesto a altas temperaturas. En entornos muy húmedos, superada cierta temperatura el ser humano no puede sobrevivir
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¿Qué es la temperatura de bulbo húmedo?
Ola de calor en Los Ángeles, Estados Unidos. Fuente: Chris Yarzab (Flickr)

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La temperatura de bulbo húmedo es un indicador que mide la temperatura teniendo en cuenta la humedad del entorno. Por el contrario, los termómetros secos, comunes en el uso doméstico, miden el calor sin considerar la humedad. La temperatura de bulbo húmedo se obtiene cubriendo el bulbo de un termómetro —el compartimento que contiene el mercurio— con una malla porosa humedecida con agua. Gracias a esa agua, la temperatura recogida por el bulbo es por lo general más baja que la de un termómetro seco. Pero a medida que sube la humedad ambiental y el aire del entorno se satura de agua, la tela humedecida va perdiendo capacidad de refrigerar el bulbo.

Medir la temperatura húmeda del aire sirve para estudiar la capacidad del ser humano de sobrevivir al calor. En un entorno muy húmedo, cuando se alcanza cierta temperatura el cuerpo humano pierde la capacidad de enfriarse con el sudor y muere. Beber agua o estar a la sombra no es suficiente para sobrevivir: el único remedio es secar y enfriar el aire, por ejemplo, con un aparato de aire acondicionado. En ciertas zonas del mundo, el calentamiento global nos está acercando al umbral de supervivencia humana

El peligro del calor húmedo

La temperatura del bulbo húmedo demuestra que a mayor calor y humedad más difícil resulta para el cuerpo humano regular su temperatura interna. El ser humano necesita mantener su temperatura corporal central por debajo de los 40 ºC y lo consigue a través del sudor. Sin embargo, un estudio de la Universidad Estatal de Pensilvania de 2010 teorizó que 35 ºC era la temperatura de bulbo húmedo límite para la supervivencia humana. Esto equivale a una temperatura en bulbo seco de 40 ºC con una humedad relativa del 75%. Por encima de eso, el cuerpo deja de poder autorregular su calor interno y corre el riesgo de sufrir un fallo orgánico y hasta la muerte.

El estudio de Pensilvania estaba basado en principios fisiológicos y no había sido probado. Pero otro estudio del mismo proyecto en 2022, ya probado con personas, concluyó que para mantener una temperatura corporal estable en ambientes cálidos y húmedos no se pueden superar los 31,5 ºC en bulbo húmedo. Por encima de esta temperatura, la capacidad de termorregulación se vuelve crítica. En el golfo Pérsico o en países tropicales, el bulbo húmedo ayuda a saber si las condiciones para trabajar o entrenar al aire libre son seguras.

La muerte de seres humanos por un exceso de temperatura de bulbo húmedo no es un escenario teórico. Durante la gran ola de calor de India de 2015 se superaron los 47 ºC en seco y 30 ºC en húmedo, y se estima que murieron 2.500 personas por causas asociadas al calor. Veinte años antes, en la ola de calor de Chicago de 1995, se alcanzaron 29 ºC de temperatura de bulbo húmedo y murieron más de setecientas personas en cinco días.

Temperatura de bulbo húmedo y cambio climático

Durante más de 6.000 años la mayoría de la humanidad ha vivido en un rango de temperatura moderada, la más confortable para el ser humano. Las zonas del mundo que reúnen estas condiciones, con temperaturas media anuales de entre 11 ºC y 15 ºC, se conocen como el “nicho climático humano” y concentran a gran parte de la población humana. 

Sin embargo, el aumento de la temperatura global está modificando el nicho climático humano, dejando fuera a seiscientos millones de personas. Aunque la temperatura global sólo aumente 1 ºC, también lo hace el vapor de agua en el aire. Esto se traduce en olas de calor más largas, frecuentes, severas y húmedas. Las consecuencias de este fenómeno afectan a la salud, los ecosistemas y las migraciones climáticas, especialmente en países como India, Pakistán, Níger, Nigeria, Sudán o Indonesia.

En el Acuerdo de París de 2015, la comunidad internacional se comprometió a no superar los 2 ºC de subida de temperatura global sobre niveles preindustriales en este siglo y a limitar la subida en 1,5 ºC. Si estos objetivos no se cumplen y la temperatura global aumenta más del 1,5 ºC, los ecosistemas cambiarán, aumentarán los conflictos y la migración climática, y en zonas especialmente húmedas como los Trópicos, podrían producirse millones de muertes cada año.

Asma El Kanfoudi

Madrid, 2000. Estudiante de Relaciones Internacionales en inglés por la URJC. Apasionada de las relaciones entre la Unión Europea, Asia, el Magreb y Oriente Próximo, las migraciones, la seguridad energética y la geopolítica.