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¿Qué es Somalilandia y en qué se diferencia de Somalia?

¿Qué es Somalilandia y en qué se diferencia de Somalia?
Bandera de Somalilandia. Fuente: Wikimedia.

Somalilandia es un territorio del norte de Somalia que se autoproclamó país independiente en 1991. Tiene su propia moneda, constitución, ejército o pasaporte, pero la comunidad internacional la considera una región de la República Federal de Somalia. Es decir, cuenta con los elementos que definen a un Estado: población, territorio y Gobierno, pero no reconocimiento internacional. La pugna por la independencia de esta región es uno de los factores que desestabiliza al resto de Somalia.

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Dictadura, guerra e independencia

La actual Somalilandia fue parte de diversos sultanatos hasta que el Imperio británico lo convirtió en protectorado a finales del siglo XIX. Lo mismo ocurrió con el resto de Somalia, que cayó bajo control de Italia en la misma época. Somalilandia obtuvo la independencia el 26 de junio de 1960 y se estableció como Estado independiente, y cinco días más tarde se unificó con la recién emancipada Somalia italiana bajo el nombre de República Somalí. Pero la convivencia pacífica no duró mucho: en 1969 Mohamed Siad Barre, un militar, estableció un régimen autoritario que no respetaba la diversidad de clanes característica de la etnia somalí. En respuesta, una alianza rebelde le derrocó en 1991, y al vacío de poder le siguió una lucha entre señores de la guerra hasta 2012.

Entretanto, los clanes reclamaron su autoridad sobre los territorios, así que a la inestabilidad política se sumaron las aspiraciones de autonomía de algunas regiones. Puntlandia, integrada por mayoría darod, reclamaba mayor libertad dentro de Somalia, mientras que la vecina Somalilandia, dominada por el clan Isaaq, perseguía la independencia completa. Para ese fin, el Movimiento Nacional Somalí (SNM) proclamó en 1991 la República de Somalilandia, que significa “tierra de los somalíes”, y el 97% de sus habitantes refrendó la decisión en una votación en 2001. Desde entonces, los dos Estados mantienen un conflicto armado por el control de los territorios fronterizos de Sool y Sanaag.

Un país que funciona pero al que nadie reconoce

Somalilandia no es un Estado pleno, pues carece de reconocimiento internacional. Pese a que sus fronteras coloniales eran diferentes a las de la Somalia italiana, lo que justificaría la independencia, la Unión Africana no admite su separación para no alentar otros movimientos secesionistas, como el de Biafra, en Nigeria. Por ello, ni la ONU ni los Gobiernos extranjeros aceptan a Somalilandia como Estado, aunque países como Etiopía o el Reino Unido admiten su pasaporte, y Kenia, Estados Unidos o Turquía tienen relaciones consulares con ella. Somalia, por su parte, mantiene una tensa enemistad con Somalilandia y no duda en romper lazos diplomáticos con quienes establecen conexiones con ella, como Kenia o Guinea.

Pese a la falta de reconocimiento, Somalilandia funciona como un país: tiene su propia constitución, ciudad capital —Hargeisa—, moneda —el chelín somalilandés—, fuerzas armadas y organización política. Su sistema político es democrático porque combina la intervención de los clanes dominantes con el multipartidismo y la alternancia pacífica en el poder. Desde 2003 celebra elecciones libres bajo un proceso alabado por organizaciones como la Unión Europea. Esta relativa paz y seguridad evita la piratería y la entrada de grupos yihadistas como Al Shabab, dos males muy extendidos en el resto de Somalia. No obstante, el Gobierno somalilandés limita la libertad de expresión de opositores y periodistas, y sus leyes se guían por la sharía, la ley islámica.

La experiencia democrática y el sistema político de Somalilandia son más robustos que los del resto de Somalia, considerada un Estado fallido. Las instituciones somalíes son incapaces de proveer servicios mínimos o seguridad a su población, reprimen a periodistas y opositores y cometen violaciones de derechos humanos. Además, el Gobierno apenas tiene control efectivo más allá de la capital, Mogadiscio, y se disputa el territorio con clanes y grupos armados como Al Shabab, filial local de Al Qaeda.

El Orden Mundial

Somos un grupo de jóvenes analistas especializados en distintas áreas de Relaciones Internacionales. Nuestro objetivo: comprender cómo funciona el mundo.

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