¿Qué es el neoconservadurismo?

El neoconservadurismo surgió en Estados Unidos contra la "nueva izquierda" y como crítica a la debilidad frente a la URSS, y se redefinió tras el 11S, siempre defendiendo el intervencionismo en política exterior. No debe confundirse con el ultraconservadurismo, aunque tienen elementos comunes
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¿Qué es el neoconservadurismo?
Encuentro entre el entonces presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, y el consejero de Seguridad Nacional estadounidense, John Bolton, en 2018. Fuente: Embajada de Estados Unidos en Brasil (Flickr)

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El neoconservadurismo es un movimiento estadounidense favorable al intervencionismo en la política exterior del país y contrario a movimientos como la nueva izquierda. Surgió entre intelectuales, asesores y políticos, los llamados “neocons”, durante la Guerra Fría y se adaptó tras el 11S, pero ha sido más una postura política que un movimiento popular y hoy en día ha perdido influencia. El término, además, se ha usado en referencia a los recientes movimientos ultraconservadores en distintos países.

De Vietnam y la Guerra Fría a Irak y el 11S

El neoconservadurismo fue la reacción de un grupo de intelectuales y políticos liberales contra la New Left o ‘nueva izquierda’ en los años sesenta y setenta y su influencia en el Partido Demócrata. Veían a esta corriente política, que defendía el multiculturalismo o el igualitarismo, como una “cultura adversaria” por ir contra los valores tradicionales estadounidenses, como la importancia del cristianismo.

No obstante, al neoconservadurismo lo definió la percepción de debilidad estadounidense frente a la Unión Soviética, en especial con el presidente republicano Ronald Reagan. Los neocons consideraron la retirada de Vietnam como una derrota y los intentos de reducir la tensión del secretario de Estado, Henry Kissinger, como inmorales, ya que veían el conflicto geopolítico y el comunismo como una lucha contra el mal. Con el conflicto árabe-israelí, criticaron la falta de apoyo a Israel.

El fin de la Guerra Fría eliminó el fundamento del neoconservadurismo: el antagonismo con la URSS. El movimiento mantuvo su percepción de la debilidad de Estados Unidos, pero criticando a los presidentes George H. W. Bush y Bill Clinton por su supuesta falta de agresividad contra el régimen de Sadam Huseín durante la guerra del Golfo y a la postura posterior de contener tanto a Irak como a Irán.

Sin embargo, el neoconservadurismo se redefinió con el 11S. Las acusaciones de refugio a terroristas y de poseer armas de destrucción masivas al régimen de Huseín justificaron la visión neoconservadora de una política intervencionista. Para los neoconservadores, difundir la democracia se volvió esencial tanto para cumplir con la misión fundacional de Estados Unidos como para garantizar su dominio en el siglo XXI.

Conservadurismo vs. neoconservadurismo

El neoconservadurismo conserva elementos del conservadurismo tradicional. Ambos se han presentado como contraposición al progresismo y han fomentado valores tradicionales y la importancia de la religión. También comparten el apoyo al libre mercado y al capitalismo, aunque los neoconservadores son partidarios de una mayor intervención del Estado para aliviar las desigualdades económicas.

Lo que más los distingue es su postura frente a la política exterior estadounidense. El conservadurismo defiende que sea aislacionista y realista, mientras que el neoconservadurismo promueve un orden internacional compuesto por democracias. Para ello, considera que Estados Unidos puede y debe intervenir contra regímenes autoritarios. En su primera etapa, el neoconservadurismo consideró a la URSS el mayor adversario y el intervencionismo en conflictos como Vietnam la solución. En la segunda, el enemigo eran regímenes como el de Huseín y justificó la doctrina de Bush hijo durante la guerra de Irak.

Pero la impopularidad de aquella invasión relegó al neoconservadurismo. Tras la presidencia de Barack Obama (2008-2016), de cara a las elecciones de 2016 los neoconservadores intentaron hacer frente al entonces candidato republicano Donald Trump y a su postura menos intervencionista en política exterior. Cuando llegó a la presidencia, Trump incorporó asesores neoconservadores de las eras Reagan y Bush, como Elliot Abrahams o John Bolton, pero las diferencias con el segundo como consejero de Seguridad Nacional terminaron con su despido.

No confundir con “ultraconservadurismo”

El término “neoconservadurismo” también se ha usado en menor medida ligado al ultraconservadurismo. Este último suma a los valores tradicionales elementos como el populismo, la antiinmigración o el proteccionismo, y abarca una ola internacional reciente que incluye al expresidente brasileño Jair Bolsonaro, el partido español Vox o la derecha radical estadounidense promovida por figuras como Trump. Estos movimientos también han sido descritos como neoconservadores por similitudes como el fuerte rechazo a la izquierda. Sin embargo, la importancia que le dan a la soberanía nacional contradice el intervencionismo en política exterior del neoconservadurismo estadounidense.

Mencía Montoya Barreiros

Madrid, 2000. Grado en Relaciones Internacionales por la Universidad King’s College London y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos por la Universidad Carlos III. Interesada en seguridad internacional, Oriente Próximo, el Sahel y la naturaleza de conflictos actuales.