¿Qué es una limpieza étnica?

Diferentes Estados han llevado a cabo políticas de limpieza étnica para desplazar a grupos étnicos o religiosos. Los mayores casos recientes han sido los de las fuerzas serbobosnias con los bosnios musulmanes, Myanmar con los rohinyás o Israel con los palestinos
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¿Qué es una limpieza étnica?
Refugiados palestinos huyendo de la Nakba, 1948. Fuente: Wikimedia

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Una limpieza étnica es la política que busca expulsar por la fuerza a un grupo étnico o religioso de una zona geográfica. Aunque ha sido una práctica común en conflictos a lo largo de la historia, el concepto lo introdujo el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en 1992 respecto a la guerra en Bosnia y Herzegovina. Puede ejecutarse con diferentes prácticas, como detenciones arbitrarias, torturas, ejecuciones, violaciones, traslado sistemático y reclusión de civiles, expulsiones forzadas, ataques o amenazas de ataque, o actos de terror para forzar la huida.

Genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad

La limpieza étnica no está tipificada como tal como un crimen internacional. Sin embargo, puede constituir un crimen de genocidio, de lesa humanidad o de guerra. El genocidio es un conjunto de acciones deliberadas que buscan la destrucción física de un grupo humano. Por tanto, el exterminio nazi contra los judíos constituyó una limpieza étnica. Además, el genocidio puede incluir otras acciones como privar a esas personas de recursos indispensables como alimentos o medicinas, o expulsarlos de sus hogares. Todo ello formaría parte de una política de limpieza étnica.

Con todo, una limpieza étnica puede no ser calificada como genocidio si no busca la destrucción física de un grupo, sino solo su expulsión. Pero en cualquiera de los casos sí supondría un crimen de lesa humanidad, es decir el ataque de un Estado u organización contra una población civil. De la misma forma, muchos de los crímenes de guerra pueden formar parte de una estrategia de limpieza étnica, como los crímenes sexuales y el embarazo forzado, que busca modificar la composición demográfica para acabar con un grupo étnico.

Limpiezas étnicas contra bosniacos, rohinyás y palestinos

Las limpiezas étnicas han sido frecuentes a lo largo de la historia, pero han cobrado atención en las últimas décadas, con el desarrollo del derecho internacional. El concepto fue introducido por el Consejo de Seguridad de la ONU en relación a los ataques de las fuerzas serbiobosnias contra los bosniacos musulmanes en la guerra de Bosnia entre 1992 y 1995, que incluyeron torturas, ejecuciones, violaciones y bloqueo de alimentos y suministros médicos. Durante la guerra, miles de bosniacos fueron obligados a desplazarse a Srebrenica, un área segura establecida por la ONU. Las tropas serbobosnias entraron allí en julio de 1995, expulsaron a 25.000 mujeres y niños y ejecutaron a más 8.000 personas. La masacre de Srebrenica ha sido considerada un genocidio por el el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia. Serbia, sin embargo, niega el crimen, lo que todavía hoy impide recuperar algunos de los cuerpos.

Otro grupo que ha sufrido limpieza étnica son los rohinyás, un pueblo musulmán de Myanmar, país de mayoría budista. La limpieza étnica comenzó en 2017, cuando las fuerzas militares birmanas respondieron a un ataque de un grupo armado rohinyá. Esta violencia ha continuado con ataques y hostigamientos del Ejército y grupos budistas radicales, que han expulsado a más de 700.000 personas a Bangladés y otros países vecinos. El Gobierno birmano considera a los rohinyás como inmigrantes ilegales y desde 1982 no los reconoce como ciudadanos. Más de un millón viven como apátridas en Cox’s Bazar, Bangladés, en el mayor conjunto de campos de refugiados del mundo.

La población palestina, por su parte, ha vivido en una limpieza étnica desde la Nakba de 1948, cuando 750.000 palestinos fueron expulsados de sus hogares por los líderes del recién fundado Estado de Israel. Israel ha seguido desarrollando políticas de limpieza étnica, con leyes para despojar a los palestinos de sus casas y tierras, transferencias forzosas, destrucción de pueblos y el aislamiento de la población en pequeños enclaves. La situación se agravó el pasado octubre, cuando Israel bloqueó la Franja de Gaza y ordenó la evacuación hacia el sur de 1,1 millones de habitantes como respuesta al ataque de Hamás del día 7. El desplazamiento forzado, la falta de protección, las amenazas y ataques, las detenciones y ejecuciones arbitrarias buscan expulsar a la población palestina de su territorio.

Natalia Ochoa

Toledo, 2000. Estudiante de Relaciones Internacionales y Economía en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Interesada en la geopolítica, la economía, los movimientos sociales y la cultura.