¿Qué es el derecho internacional humanitario?

El derecho internacional humanitario busca regular la guerra y proteger sobre todo a quienes no participan en ella. Surgió en el siglo XIX y se ha consolidado con distintos tratados y los principios de humanidad, igualdad o necesidad militar
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¿Qué es el derecho internacional humanitario?
Sede de la Cruz Roja en Washington. Fuente: Sarah Stierch (Flickr)

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El derecho internacional humanitario es la rama del derecho internacional público que busca “limitar los efectos de los conflictos armados por razones humanitarias”, de acuerdo con el Comité Internacional de la Cruz Roja. Busca proteger a quienes no participan en la guerra y limitar sus métodos. Estas normas se recogen en las Conferencias de la Haya de 1899 y 1907, que regulan las hostilidades, y en los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos Adicionales de 1977, sobre la protección de las víctimas y las personas que no participan en la guerra.

Tratados para regular la guerra

La guerra ha estado sujeta a costumbres y leyes entre las partes desde la Antigüedad. No obstante, los precedentes del derecho internacional humanitario contemporáneo se remontan al siglo XIX, con la codificación de leyes de guerra. Un primer ejemplo fue el Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra entre España y la Gran Colombia en 1820. Otro más directo es el Código Lieber, que se escribió para regir la conducta de las fuerzas de la Unión en la guerra de Secesión estadounidense (1861-1865).

Pero el episodio clave para la creación del derecho internacional humanitario fue la batalla de Solferino de 1859 en Italia. El empresario y filántropo suizo Henri Dunant quedó horrorizado por sus secuelas y en 1862 publicó el libro Un recuerdo de Solferino, que trataba la importancia de crear un cuerpo de voluntarios para socorrer y dar atención médica a todos los heridos de guerra. Su llamado llevó a la fundación del Comité Internacional de la Cruz Roja en 1863 y a doce países a firmar el primer Convenio de Ginebra en 1864.

El primer Convenio de Ginebra establece la atención a los combatientes enfermos y heridos. Después, un grupo de Estados buscó regular la guerra en las Conferencias de La Haya de 1899 y 1907. Los otros tres Convenios se firmaron a raíz de las guerras mundiales, y el segundo y el cuarto también se basaron en las Conferencias de La Haya. El segundo (1949) amplía la atención a los combatientes heridos, enfermos y náufragos en el mar, el tercero (1929) recoge el trato a los prisioneros de guerra y el cuarto (1949) busca proteger a los civiles. Los cuatro Convenios se ampliaron con tres Protocolos Adicionales: dos en 1977, para proteger a las víctimas de los conflictos armados internacionales y no internacionales, y otro 2005, para añadir el cristal rojo como distintivo humanitario junto a la cruz y la media luna roja.

Los diez principios del derecho internacional humanitario

El derecho internacional humanitario se aplica solo en caso de conflicto armado y sin tener en cuenta qué bando lo inició. No determina si una guerra es justa o no, sino que busca proteger a quienes no participan en las hostilidades —civiles, personal médico y religioso, heridos o prisioneros de guerra— y regular sus medios y métodos, como restringir el uso de armas químicas o prohibir la tortura. Para ello, el Centro de Estudios de Derecho Internacional Humanitario de la Cruz Roja recoge diez principios generales. 

Los tres primeros son los de humanidad, que insta al trato digno a beligerantes y no beligerantes;  igualdad, que obliga a todas las partes a atenerse al derecho internacional humanitario, y la necesidad militar, que llama al equilibrio y prohíbe la respuesta desproporcionada en la guerra. El cuarto principio es la no discriminación por raza, sexo, religión o ideología, entre otras razones.

El quinto principio del derecho internacional humanitario es proteger a quienes no participan en la guerra, y el sexto, la inmunidad, prohíbe las acciones militares en su contra. Los principios siete y ocho, prioridad humanitaria y distinción, establecen que en caso de duda sobre la participación de una persona debe tratarse como civil, y distinguir a estos de los combatientes ya que la población civil no puede ser objetivo militar. Por último, los principios nueve y diez son la proporcionalidad, que prohíbe los excesos en las respuestas militares, y las acciones hostiles limitadas a lo que reconoce el propio derecho internacional humanitario.

Asma El Kanfoudi

Madrid, 2000. Estudiante de Relaciones Internacionales en inglés por la URJC. Apasionada de las relaciones entre la Unión Europea, Asia, el Magreb y Oriente Próximo, las migraciones, la seguridad energética y la geopolítica.