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Daguestán es una república rusa ubicada en el Cáucaso norte, a orillas del mar Caspio. Su nombre significa “país de las montañas” y su capital es Majachkalá. En Daguestán conviven multitud de etnias —principalmente ávaros, darguines, cumucos, lezguinos y rusos— y se hablan lenguas caucásicas, túrquicas e iranias, además del ruso. La gran mayoría de sus más de tres millones de habitantes son musulmanes suníes, e históricamente ha pasado de ser una tierra de guerreros a cuna de luchadores de élite.
Esta región, sin embargo, también arrastra una gran inestabilidad desde la caída de la Unión Soviética. La fuente principal ha sido la tensión entre el islamismo radical y el control ruso. La violencia, dirigida contra la policía, funcionarios y personalidades políticas, tuvo su punto álgido en 2009, cuando las guerrillas radicales asociadas a la segunda guerra de Chechenia se dispersaron por los territorios colindantes. El último caso, con la autoría por confirmar, fue el atentado terrorista múltiple del pasado 23 de junio contra dos sinagogas y dos iglesias ortodoxas en la capital, que dejó al menos veinte muertos.
Una tensión histórica
Los primeros musulmanes llegaron al actual Daguestán hace más de mil años. Desde la conquista del Cáucaso en el siglo XVIII, el Imperio ruso y después la Rusia comunista enfrentaron la resistencia de esta población. En esa lucha se llegó a declarar el Imanato del Cáucaso en 1828 y un Estado independiente de 1917 a 1920. Finalmente, los comunistas recuperaron Daguestán y proclamaron una república autónoma dentro de la Unión Soviética. Esta república duraría hasta 1990, cuando quedaría como parte de Rusia.
No obstante, el islamismo radical pronto se extendió por el Cáucaso Norte y caló entre la población. Después de la primera guerra chechena a mediados de los años noventa, esta región se volvió un Estado independiente de facto, pero estaba destrozada. Entre tal descontrol, comenzó a fortalecerse la idea de un emirato en Chechenia y todo el Cáucaso, desde el mar Caspio al mar Negro. El primer paso era conquistar Daguestán. En 1999, la llamada Brigada Internacional Islámica partió desde la vecina Chechenia para invadir el territorio, pero la operación fracasó.
Tras una guerra de guerrillas que duró poco más de un mes, los invasores se retiraron. Sin embargo, el conflicto y una serie de atentados terroristas en varias ciudades propiciaron el estallido de la segunda guerra chechena. El nuevo primer ministro ruso, Vladímir Putin, empezó a aplastar la rebelión y de ahí se impulsó para suceder como presidente a Borís Yeltsin a finales de año. Para asegurar el control del Kremlin sobre Daguestán, ya como presidente se encargó de terminar la guerra y de colocar gobernantes afines.
Daguestán: terrorismo y represión
Con todo, el Cáucaso ha seguido en el punto de mira de grupos terroristas que buscan hacerse con sus territorios e involucrar a la población. Primero fue del Emirato Islámico del Cáucaso, que se proclamó en 2007 y libró una guerra contra el Gobierno ruso con atentados como el del metro de Moscú en 2010. Sin embargo, su influencia decayó en favor de Dáesh y, en particular, su rama del Cáucaso.
Como consecuencia, la insurgencia y el terrorismo islamista siguen presentes en regiones rusas de mayoría musumlana, como Daguestán. La corriente salafista del islam, más purista, ha ganado terreno sobre la sufí, más mística, atrayendo a jóvenes que terminan reclutados por grupos yihadistas. De estas repúblicas del Cáucaso proceden muchos combatientes de Dáesh presentes en Oriente Próximo y en territorio ruso.
De hecho, Rusia es el país de Europa que ha sufrido más atentados terroristas en las últimas décadas. En los últimos años, Daguestán en particular se ha convertido en el centro de gravedad de la insurgencia islamista en el país, y el Kremlin ha buscado reprimirla directa o indirectamente. En 2022, por ejemplo, fue uno de los territorios rusos que estalló en protestas contra la movilización para la invasión de Ucrania, debido al reclutamiento y muerte de soldados pertenecientes a minorías, en este caso la musulmana.