La Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) es el servicio de inteligencia exterior de Estados Unidos. Se dedica a proporcionar información sobre países y asuntos globales al presidente, el Consejo de Seguridad Nacional y el Congreso para las decisiones sobre seguridad nacional. Su sede está en Langley, Virginia, y cuenta con un director elegido por el presidente y aprobado por el Senado. A diferencia del FBI, la CIA no tiene funciones policiales ni puede recopilar información sobre ciudadanos estadounidenses, pero su independencia dentro de la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos y su poder en el extranjero han provocado críticas dentro y fuera del país.
La agencia global del espionaje estadounidense
Estados Unidos ha recopilado información de inteligencia extranjera desde su independencia. Primero el Departamento de Estado y las Fuerzas Armadas lo hicieron durante más de un siglo sin coordinarse. En 1908 se creó el FBI, que con el tiempo sumaría actividades en el extranjero. Con la Segunda Guerra Mundial, el presidente Franklin D. Roosevelt creó en 1941 la Oficina del Coordinador de la Información y en 1942 la Oficina de Servicios Estratégicos, precursora de la CIA. Tres años después esta se fusionó con la Unidad de Servicios Estratégicos y en 1946 dieron paso al Grupo Central de Inteligencia. Este realizaba análisis e investigaciones, pero se veía limitado por el Departamento de Estado y las Fuerzas Armadas.
Ya en el contexto de la Guerra Fría, el presidente Harry S. Truman firmó en 1947 la Ley de Seguridad Nacional para crear la CIA, entre otros organismos. La nueva agencia respondería a las necesidades estadounidenses en el enfrentamiento contra el bloque comunista liderado por la Unión Soviética. Estados Unidos dio un paso más allá con la Ley de la Agencia Central de Inteligencia de 1949, que permitió a la agencia desarrollar su actividad en secreto.
Desde entonces, la CIA ha sido clave para Estados Unidos. En la Guerra Fría, aparte de recopilar información extranjera para la seguridad nacional estuvo presente en las guerras de Corea y Vietnam y orquestó golpes de Estado y promovió Gobiernos afines en África, Asia y América Latina. También llevó a cabo proyectos como MK Ultra para el control mental en interrogatorios. Después la CIA pasó a centrarse en nuevas amenazas, como el terrorismo. Los atentados del 11S y la guerra contra el terror centraron sus operaciones en Irak y Afganistán. En la última década, la página WikiLeaks ha revelado información clasificada sobre las actuaciones ilegales de la agencia y su espionaje a nivel internacional. Mientras tanto, la CIA también ha priorizado la información de China ante su auge como rival de Estados Unidos.
Misiones y directorios de la CIA
La CIA se presenta como una agencia que anticipa las amenazas y que promueve los objetivos de seguridad nacional de Estados Unidos. Dentro de sus actividades destacan la recopilación y análisis de información de inteligencia extranjera, las operaciones encubiertas y la protección de los secretos de Estado. Para desarrollarlas, la agencia está en países de todo el mundo y dispone de Centros de Misión especializados en la no proliferación de armas nucleares, contraterrorismo, contrainteligencia, crimen organizado, el tráfico de narcóticos o el control de armas. Con base en la información que recopilan desarrollan planes de acción.
A su vez, la CIA se organiza en cinco directorios que responden a las necesidades de los Centros de Misión. El primero es la Dirección de Análisis, que informa al presidente y sus asesores sobre temas extranjeros y les ayuda a tomar decisiones. Después está la Dirección de Operaciones, que recoge información de fuentes de inteligencia humana y realizan acciones encubiertas. Por su parte, la Dirección de Ciencia y Tecnología apoya las misiones en el extranjero con soluciones en ambos frentes. El cuarto y más reciente es la Dirección de Innovación Digital, que actúa de manera transversal aportando nuevas técnicas y herramientas. Por último, la Dirección de Apoyo lleva a cabo tareas de logística, seguridad y suministros, entre otras, y por tanto se considera la columna vertebral de la CIA.