Mientras el Kremlin glorifica la invasión a Ucrania y enaltece el nacionalismo, todo se ha vuelto en contra para los rusos. Se acusa a Rusia de Estado agresor, no le apoyan ni sus aliados, el Tribunal de La Haya emite una orden de arresto contra Vladímir Putin, el conflicto se ha enquistado, la represión aumenta, la economía empeora y se ha movilizado a la población para combatir. Aun así, es difícil saber qué piensan los rusos sobre la guerra por la censura en medios, el bloqueo en redes sociales y el temor a las represalias.
Las encuestas independientes dicen que la mayoría apoya la guerra, pero no plenamente, y cada vez más quieren que termine. En cualquier caso, la población rusa se ha polarizado bajo la desinformación y propaganda del Kremlin. El régimen explota narrativas como la “rusofobia” o el “nazismo ucraniano”, se ha adaptado al apoyo o desinterés por la guerra y ha reprimido a quienes se oponen a ella. Sin embargo, en el país existe cada vez más deseo de que el conflicto termine y aparecen nuevas formas para demostrarlo.
Hay que leer las encuestas entre líneas
En general es difícil saber qué piensa la población rusa. Una vía son las encuestas, pero se han considerado poco representativas. Las encuestadoras estatales tergiversan datos para usarlos como propaganda, y algunas privadas no pueden operar bien porque han sido calificadas como “agente extranjero”. Los rusos tampoco opinan contra el régimen. Por ejemplo, el proyecto Chronicles señala que muchos hombres jóvenes no respondieron a su encuesta de octubre sobre la guerra, coincidiendo con la movilización de reservistas. Otros eligen opciones correctas por temor a ser detenidos por desacreditar al Ejército ruso.
No obstante, las encuestas independientes aportan información y tendencias entre líneas. Por ejemplo, según Russian Field, un 40% de los encuestados apoyaba a finales de enero que “Rusia” pasase a negociar la paz, frente a un 49% que prefería continuar la operación militar. Pero cuando l...