Victimismo, mitos y desinformación: la propaganda del Kremlin para justificar el ataque a Ucrania
Rusia lleva ocho años demonizando a Ucrania con una mezcla de noticias falsas, tergiversación y revisionismo histórico. Las narrativas sobre el supuesto genocidio ucraniano en el Donbás o la agresividad de la OTAN contra Moscú han servido de pretexto para una invasión que Putin dice hacer en legítima defensa.
Rusia está amenazada por la OTAN y sus ciudadanos son víctimas de abusos en una Ucrania plagada de nazis. Este país es un juguete de Estados Unidos y existe por un error histórico de los bolcheviques. Pese a ello, Moscú ha sido paciente hasta agotar las opciones diplomáticas. En cambio, Estados Unidos necesitaba una guerra para beneficiarse económicamente y distraer a su opinión pública de sus problemas internos.
Estos han sido algunos mensajes del Gobierno ruso y su aparato mediático en las últimas semanas. En algunos casos parten de hechos contrastados, pero el Kremlin los reinterpreta para justificar su intervención militar. Moscú aprovecha por ejemplo la ampliación de la OTAN o la existencia de ultraderechistas ucranianos para reforzar su narrativa principal: Rusia es la parte agredida, mientras que Ucrania, con el apoyo occidental, es la provocadora de un conflicto que Moscú trató de evitar.
Ucrania: un Gobierno criminal y un país que no debería existir
El punto de inflexión en la narrativa rusa sobre Ucrania fue el Maidán, las protestas que acabaron con la caída del presidente prorruso Víktor Yanukóvich en Ucrania en febrero de 2014 y la llegada de un Gobierno partidario de acercar al país a la UE. Para el Kremlin, estos sucesos fueron un golpe de Estado con apoyo de Occidente y los usó como pretexto para su anexión ilegal de Crimea. El Maidán también provocó la independencia unilateral de las provincias prorrusas de Donetsk y Lugansk, en la región oriental del Donbás, lo que inició una guerra entre el Ejército ucraniano y los separatistas apoyados por Rusia.
Desde entonces, Rusia ha acusado a Kiev de saltarse los acuerdos de Minsk, que trataron de poner fin al conflicto, y de perpetrar un genocidio hacia las minorías rusas del este del país, cuyos derechos habrían sido vulnerados sistemáticamente, aunque organismos independientes no han encontrado pruebas al respecto.
No obstante, Moscú considera a ...
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