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¿Por qué vendió Rusia el territorio de Alaska a Estados Unidos?

¿Por qué vendió Rusia el territorio de Alaska a Estados Unidos?

Un lector nos ha preguntado a través del formulario de EOM explica por los motivos por los que Alaska ha acabado pertenenciendo a Estados Unidos, si en un principio formaba parte del territorio de Rusia, y bajo qué términos se dio este cambio de soberanía en el territorio.

Conociendo el contexto internacional actual, cuesta creer que en algún momento de la historia Rusia tuviera la voluntad de cederle alguna posesión a Estados Unidos. Para poder llegar a entender los motivos que llevaron a esta transacción es importante conocer la situación en la que se encontraba el país en el momento en que accedió a esa venta. 

Alaska es un territorio estadounidense ubicado en el extremo noroeste de América del Norte, limitando al norte con el océano Ártico, al sur con el océano Pacífico, al este con Canadá y al oeste con el mar de Bering, que la separa de Rusia. Dotada de grandes yacimientos petrolíferos y otros minerales, la región tiene un claro atractivo económico. El estado 49 de la Unión pertenece a Estados Unidos desde que en 1867 lo comprara a Rusia.

Para ampliar: “Alaska, el estado cuarenta y nueve”, Fernando Rey en El Orden Mundial, 2017

Alaska había estado en manos de Rusia desde mediados del siglo XVIII. El capitán de la Armada rusa Aleksei Chirikov —segundo de Vitus Bering, quien dio nombre al estrecho y al mar de Bering— se embarcó en una expedición en la que descubrió las islas Aleutianas, llegando en 1741 a lo que hoy se conoce como ciudad de Sitka, en territorio de Alaska. A partir de entonces la Compañía Ruso-americana comenzó a colonizar el territorio y en 1784 se estableció definitivamente el primer asentamiento ruso permanente.

Aunque durante el siglo XIX la Alaska rusa llegó a ser un centro de comercio internacional, en 1867 Rusia no estaba atravesando su mejor momento financiero. La guerra de Crimea (1853-1856) en la que Rusia fue derrotada por Reino Unido, Francia y el Imperio otomano había dejado patente que Moscú no sería capaz de abastecer y proteger Alaska en el caso de que a sus rivales británicos —que dominaban la vecina Canadá— se les antojara arrebatarsela. Ese temor impulsó al emperador Alejandro II a tomar la decisión de vender el territorio de forma urgente, considerando esta la mejor opción para al menos no quedarse con las manos vacías en caso de un ataque ante el que estarían indefensos.

Frente a las hostilidades presentes entre Rusia y Reino Unido, por aquel entonces las relaciones que Moscú mantenía con Washington se desarrollaban en un clima bastante distendido, especialmente tras la ayuda rusa durante la guerra de Secesión. Ello facilitó que ambos Gobiernos estuvieran pronto de acuerdo. A comienzos de marzo de 1867 Eduard Steckl, representante ruso, viajó a Estados Unidos para negociar con el secretario de Estado William Seward. Las conversaciones llegaron a su fin el 30 de marzo: Rusia entregaría Alaska a Estados Unidos por un precio final de 7,2 millones de dólares de la época. 

Esta transacción fue criticada por la opinión pública de ambos países: los rusos reticentes a entregar tierras ricas en oro y en las que habían invertido esfuerzo, y los estadounidenses descontentos con la propuesta de gastar esa suma de dinero en una región tan aislada. En la prensa estadounidense Alaska llegó a recibir apelativos como la “locura de Seward” o la “nevera de Seward”, en alusión al secretario de Estado estadounidense.

Sin embargo, esta locura ha resultado ser de las mejores inversiones que Estados Unidos pudo llevar a cabo, ya que tan solo en los primeros 50 años tras la adquisición los estadounidenses ganaron el equivalente a cien veces el precio de la compra explotando los recursos naturales de Alaska. En total 1.518.800 km2 rusos pasaron a manos de Estados Unidos por unos 100 millones de dólares actuales, un precio bastante barato por el estado más extenso de EE. UU.

Finalmente, esta transacción territorial se hizo oficial el 18 de octubre de 1867 con una ceremonia celebrada en Sitka, por la que Alaska pasaba oficialmente a ser parte de los Estados Unidos. Poco después, el día 1 de agosto de 1868 —y debido a la oposición de la Cámara de Representantes estadounidense, que retrasó el pago—, el Gobierno emitió una cédula del tesoro para efectuar el pago a Rusia, con lo que Alaska se sumó a la lista de territorios que han sido comprados o vendidos entre Estados.

Para ampliar: “¿Cómo funciona la compraventa de territorio entre Estados?”, El Orden Mundial, 2019

En EOM explica respondemos a las preguntas que nuestros lectores nos hacen. Queremos seguir fomentando la divulgación internacional y ayudaros a comprender un poco mejor cómo funciona el mundo. Si tienes alguna pregunta sobre temas internacionales no dudes en mandárnosla a través de este formulario.

1 comentario

  1. Sí, aunque lo conocía. Se cuenta bien analizando el por qué se hace y como se hacen, ya que siempre analizamos las cosas o hechos ocurridos con mentalidad actual Y para terminar, indicar que Rusia lo vendió, además, dado el poder absolutista del Zar y además de no tener oposición, faltar información y tener un pueblo muy servil.