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¿Por qué existe Luxemburgo?

¿Por qué existe Luxemburgo?
Ciudad de Luxemburgo. Fuente: Cayambe (Wikimedia)

Pilar nos preguntó a través de Instagram cómo es posible que con todas las guerras que ha pasado Europa, siga existiendo un país tan diminuto como Luxemburgo.

Luxemburgo es un microestado —un país que no supera el millón de habitantes y tiene una extensión de no más de 2.600 kilómetros cuadrados— enclavado entre Francia, Alemania y Bélgica. Como la gran mayoría de los microestados, existe gracias a que ha sabido adaptarse a los devenires de la Historia: por un lado ser un enclave estratégico en Europa occidental y, por otro, por la importancia que ha adquirido en las finanzas mundiales y en la política europea.

El origen de Luxemburgo se remonta al siglo X, cuando Sigfrido de Luxemburgo, conde de Las Ardenas, adquirió un pequeño fuerte llamado Lucilinburhuc —traducido como pequeño castillo—. En el siglo XIV fue transformado en ducado dentro del Sacro Imperio y, tras estar en manos de los Habsburgo y los Borbones entre los siglos XV y XVIII, sería ocupado por la Francia de Napoleón.

Con el colapso del imperio de Napoleón y la celebración del Congreso de Viena en 1815 —en el que Europa fue remodelada—,  el Luxemburgo actual se empezó a definir. El Congreso de Viena nombró a Luxemburgo Gran Ducado —una forma de dotarlo de independencia y evitar que un punto tan estratégico fuera un territorio más— y Guillermo I (Rey de los Países Bajos) heredero del título de Gran Duque.

Luxemburgo es un microestado enclavado entre Francia, Alemania y Bélgica. Fuente: Wikipedia.

La firma del Tratado de Londres en 1867 daría a Luxemburgo su independencia: para evitar la escalada de tensiones entre las potencias europeas por el control del país —en especial el interés de Francia— se reafirmó la “perpetua neutralidad” del territorio y su vinculación a los Países Bajos. Este tratado expuso el conflicto que suponía para los Orange-Nassau tener bajo su control los Países Bajos y el Gran Ducado, por lo que con la muerte de Guillermo III en 1890, el gobierno del Gran Ducado pasó a la casa Nassau-Weilburg. Luxemburgo se convertiría en una democracia representativa completa, con la forma de una monarquía constitucional, en 1919, cuando se estableció el sufragio universal.    

Desde ese momento la independencia del territorio ha estado marcada por su participación en los hechos relevantes del siglo XX en el continente europeo. Luxemburgo fue ocupado dos veces por Alemania durante las dos Guerras Mundiales. Tras la segunda, el apoyo otorgado a los Aliados motivó que acabase jugando un papel relevante en la Europa de la posguerra.

Luxemburgo es miembro fundador de algunos de los proyectos de cooperación multilateral más relevantes de las últimas décadas: de la Organización de las Naciones Unidas; de la OTAN; fue uno de los 6 países que conformaban la Comunidad Europea del Carbón y el Acero, que más tarde evolucionaría hasta la Unión Europea; además de ser miembro originario del Benelux y del Consejo de Europa. Además, Luxemburgo no es solo sede de distintas instituciones de la Unión como el Tribunal de Justicia de la Unión Europea o la Secretaría General del Parlamento Europeo, sino que el pequeño territorio es el país de origen de políticos como el actual presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker.

Además del papel que ha desempeñado en la política europea del siglo XX, Luxemburgo ha sabido reconvertir su economía. El peso de la industria metalúrgica se redujo desde el final de la Segunda Guerra Mundial y se desarrolló en profundidad la industria financiera, algo que ha convertido al país en el segundo punto de inversión más relevante del mundo —solo por detrás de EE.UU.— y en uno de los primeros países por PIB per cápita del planeta.Actualmente hay 141 bancos de todo el mundo operando en Luxemburgo, según los últimos datos de la CIA. La cantidad total de activos en custodia que gestionan las instituciones financieras del país es de 4 billones de dólares —cerca de tres veces el PIB español—, ya que un 23% de su PIB viene directamente de las actividades financieras. La existencia de Luxemburgo deriva de su capacidad de reconvertir su economía y hacerse prácticamente imprescindible en el sector de las finanzas globales. Sin embargo, la excesiva dependencia de su economía del modelo de enclave financiero es un riesgo potencial al que el Gran Ducado tendrá que hacer frente. La necesidad de diversificar la economía es una forma de protegerse ante cualquier posible crisis financiera o cambio económico que pueda afectar al sistema bancario o a su economía.

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4 comentarios

  1. Me gustó el comentario, posiblemente me dé del alta en breve. Hoy no tengo el tiempo suficiente para ello

  2. Buen artículo, simple resumen histórico…. Yo ya tengo un mes de suscriptor, vale la pena el mecenazgo. 😉