El próximo miércoles 17 de marzo los neerlandeses se citan en las primeras elecciones generales del año en Europa. Los últimos meses han sido turbulentos para el país, desde que el Gobierno encabezado por el liberal Mark Rutte anunciara su dimisión en enero. La causa fue un escándalo sobre subsidios que afectó a más de 26.000 familias, muchas de origen inmigrante: por una serie de errores de la Administración, se les pidió que devolvieran grandes cantidades de dinero de forma injusta, lo que arruinó a muchas de ellas.
Sin embargo, este turbulento inicio de año no parece haber afectado al primer ministro ni a su partido, el VVD, de centroderecha liberal. Las encuestas apuntan a unos resultados similares a los de las últimas elecciones legislativas, en 2017. En un país donde todos los Gobiernos han sido una coalición desde 1901 es de esperar que el cuarto Ejecutivo liderado por Rutte sea una alianza parecida a la de su tercer mandato. El Gobierno actual, que permanece en funciones hasta el nombramiento de uno nuevo, está compuesto por cuatro partidos: el VVD de Rutte, el partido liberal progresista D66 —un poco a la izquierda del VVD—, el democristiano conservador CDA y el CU, también democristiano pero más progresista que CDA.
Con todo, estos cuatro años no han sido fáciles para el VVD. A pesar de que la mayoría de neerlandeses valoran positivamente el tercer Gobierno de Rutte y su partido lidera las encuestas con el 25%, muy por delante de sus competidores, los liberales han visto peligrar su dominio durante este mandato, perdiendo en las últimas elecciones europeas, regionales y al Senado frente a partidos socialdemócratas y de extrema derecha.
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento