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La trata de personas en el mundo

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El tráfico o la trata de personas es uno de los grandes retos en cuanto a la seguridad humana en el mundo. En líneas generales podemos entender la trata o el tráfico como el comercio ilegal de seres humanos con la finalidad de explotarles de distinta forma y contra su voluntad. En un informe de la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Crimen (UNODC, por sus siglas en inglés), se alerta de esta realidad, que además va en aumento. Lo que el organismo de la ONU no puede precisar es si ese alza en las cifras de personas víctimas de trata —más de 25.000 solo en 2016— se produce porque efectivamente cada vez más personas sufren este fenómeno —lo cual es probable— o si los países están logrando detectar y abordar este fenómeno de forma más efectiva —algo que también es una realidad—.

Dentro de la complejidad de la trata de personas, existen algunos patrones que se pueden identificar fácilmente. El primero de ellos es la dirección de los flujos: parten de países en vías de desarrollo o que sufren importantes conflictos armados y se orientan hacia economías avanzadas; el segundo son las actividades para las que las víctimas son coaccionadas: la explotación sexual o los trabajos forzados en situación de esclavitud o semiesclavitud son los principales fines por el que los grupos criminales captan a sus víctimas. Una vez conocemos esto se entiende el perfil de las personas que lo sufren: casi tres cuartas partes de las mismas son mujeres —un 49% mujeres adultas y un 23% niñas—.

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Todo ello nos indica que la trata de personas tiene una estrecha relación con los fenómenos migratorios, ya que las personas que acaban siendo víctimas suelen provenir de otro lugar para luego ser explotadas. Esto, a su vez, genera nuevas realidades, como las de personas que se quedan atrapadas en países de tránsito y acaban siendo esclavizadas en lugares que no son ni el de origen ni el de destino, a menudo engañadas o violentadas por motivos económicos.

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2 comentarios

  1. En la segunda frase equiparáis el tráfico de personas a la trata y entiendo que en el estudio los datos están en conjunto. Respecto a este punto habría que diferenciar -como hace la comunidad internacional y ACNUR-, pues el tráfico ilegal de personas y la trata no son lo mismo. El primero supone facilitar un acceso por vías ilegales a una persona a cambio de una remuneración y, una vez se llega al destino, la persona es libre y ha existido voluntariedad de traslado. La trata, por contra, implica que mediante fuerza física o engaño quien traslada a ocultado los fines al migrante, el traficante no se beneficia exclusivamente de una remuneración económica sino de la venta de servicios sexuales o de la fuerza de trabajo de la víctima y el migrante no paga con dinero sino que acaba pagando con su libertad sexual y derechos humanos; no ha sido informado/a de su destino real y al llegar no es libre. La mayoría de víctimas de la trata son precisamente mujeres o niñas, mientras que la mayoría de personas de tráfico son hombres.