Índice del nivel de digitalización de distintos países

La digitalización en el mundo

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La pandemia ha evidenciado la importancia de la digitalización para las sociedades actuales. En todo el mundo la combinación de tecnología y habilidades digitales ha sido clave a la hora de luchar contra el coronavirus y gestionar el colapso económico. No en vano, gracias a la digitalización se ha podido trazar la propagación del virus, atender y brindar asistencia médica a los pacientes de forma remota y, lo más importante, poner en común conocimientos científicos para desarrollar una vacuna. Eso solo en el plano médico.

En el socioeconómico, los países que presentan un mayor grado de digitalización han sido capaces de mantener en funcionamiento gran parte de su entorno laboral, evitando exponer a sus trabajadores y reduciendo los contagios. El comercio electrónico también ha salvado a un gran número de productores y vendedores de la quiebra, mientras que la educación a distancia ha permitido a muchos alumnos continuar su formación. Por si fuera poco, lo digital también facilitó el contacto social en los tiempos más duros de los confinamientos a través de videollamadas, juegos online o redes sociales.

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En este contexto, el banco BBVA elabora cada año el DiGix, un índice multidimensional que pretende captar el estado de la digitalización en una selección de 99 países. Para ello, analiza hasta 19 indicadores agrupados en seis dimensiones distintas que a su vez representan tres pilares fundamentales: el suministro (infraestructura y costes), la demanda (adopción de medios digitales por parte de usuarios, Gobiernos y empresas) y el ambiente institucional (regulación). En su edición de 2020, el DiGix de BBVA muestra una mejora global en el grado de digitalización de las economías, pero también detecta una dinámica que está partiendo el mundo en dos: la brecha digital entre los países más desarrollados y los emergentes es cada vez más profunda.

Algunas regiones de América Latina y África están muy por detrás del resto del mundo. Es el caso de Zimbabue, Camerún, Senegal, Argelia, Nicaragua, Honduras o Bolivia, países donde la digitalización es mínima. Por el contrario, Dinamarca, Hong Kong, Singapur, Estados Unidos y Países Bajos se encuentran en la actualidad un paso por delante del resto de economías, con índices de digitalización por encima de los 90 puntos (sobre 100). Por regiones, los líderes de la digitalización son Dinamarca en Europa, Estados Unidos en América del Norte, Chile en América Latina, Hong Kong en Asia, Emiratos Árabes Unidos en Oriente Próximo y Mauricio en África. Por su parte, los países que más han progresado en el último año son Nueva Zelanda (ha subido 31 posiciones), Indonesia (+26), Armenia (+16), India (+13) y Macedonia del Norte (+12).

No obstante, la relación entre riqueza y digitalización no siempre es tan evidente, como demuestra el caso de Estonia. El país báltico ocupa el puesto número once en la clasificación del BBVA con 82 puntos, pero su producto interior bruto per cápita ni siquiera alcanza los 40.000 dólares, claramente por detrás del resto de países que ocupan la mitad superior de la lista. Pero el buen hacer de Estonia no es una sorpresa: el país comenzó a apostar por la digitalización ya en 1997, cuando comenzó a formar a su población para poder hacer frente a una posible desestabilización del orden internacional o un ataque ruso. No en vano, Estonia es también el país europeo más avanzado en materia de ciberseguridad.

e-Estonia, una nación en internet

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