El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas nació en 1946 como una de las instituciones más importantes de la ONU, con el fin de mantener la paz y la seguridad en el mundo y evitar que volviesen a ocurrir las desgracias de la Segunda Guerra Mundial. A diferencia de la mayoría de instituciones de Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad tiene, junto a la Asamblea, la capacidad de tomar decisiones a través de las resoluciones y obligar a los Estados miembros a cumplirlas.
El Consejo lo forman quince países, cinco permanentes y diez no permanentes. Los cinco Estados permanentes tienen, además, derecho a veto sobre las decisiones del organismo. Estos son los vencedores de la Segunda Guerra Mundial: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia —como heredera de la Unión Soviética— y la República Popular China. Los diez miembros restantes, aquellos no permanentes, son elegidos por el resto de Estados de cinco en cinco, en mandatos de dos años y según un sistema geográfico de cuotas. Un miembro debe ser de Europa oriental; dos de Europa occidental y otros —Canadá, Australia o Nueva Zelanda—; dos de América Latina o el Caribe; dos de Asia-Pacífico y tres de África. Además, se elige alternativamente al menos un miembro de un país del mundo árabe entre aquellos Estados situados en Asia y África.
El poder de estos cinco Estados de vetar decisiones contrarias a sus intereses o a los de sus aliados ha dejado las decisiones del Consejo de Seguridad al amparo de este quinteto de países, y ha levantado críticas e impulsado intentos de reforma por parte de otros Estados miembro de Naciones Unidas. Estos, por ejemplo, se centran en cuestiones como mantener o eliminar el derecho a veto o la cantidad del número de Estados que deben estar presentes en el Consejo de Seguridad.
¿Por qué hay cinco países con veto y asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU?








Casual: El Salvador, ignorado.