Veinte años después del 11M, el segundo ataque terrorista más mortífero de Europa occidental de los últimos cincuenta años, España se encuentra en el nivel de alerta antiterrorista más alto de su historia: un cuatro sobre cinco. Este esquema de prevención se introdujo precisamente en 2005 a raíz de los ataques en la red de cercanías de la capital española, y desde 2015 se mantiene en el penúltimo escalón.
No es una excepción: recientemente, países como Francia, Bélgica, Suecia o Países Bajos también han elevado su alerta ante el riesgo de ataques islamistas y de extrema derecha. Las repercusiones de la guerra de Gaza preocupan en las agencias de seguridad de Europa, sobre todo durante las celebraciones navideñas, pero el fantasma del terrorismo sobrevuela en realidad de forma constante el Viejo Continente. Entre 1970 y 2020 este tipo de violencia se ha cobrado la vida de más de 14.000 europeos, según datos de la Global Terrorism Database (DTB), un proyecto apoyado por la Universidad de Maryland que contiene información acerca de 200.000 atentados en todo el mundo.
En la lista de los más de 22.600 ataques sucedidos en suelo europeo destaca por su número de víctimas la masacre de la escuela de Beslán en Rusia, en la que unos treinta islamistas armados tomaron como rehenes a 1.181 personas, la mayoría niños, y mataron a 344 en 2004. También los derribos de los aviones de Malaysia Airlines en 2014 en el Donbás y el de Pan Am en 1988 en Lockerbie, Escocia, que acabaron con la vida de 298 y 270 vidas, respectivamente.
El Donbás en Ucrania y Chechenia en Rusia son precisamente las regiones europeas más golpeadas por el terrorismo en el último medio siglo. En el primero de los casos, los atentados se dispararon tras el estallido de la guerra en 2014 entre Ucrania y las fuerzas separatistas apoyadas por Moscú, mientras que en el sur de Rusia el principal instigador ha sido el separatismo checheno, especialmente activo entre los noventa y principios de siglo.
A nivel nacional, sin embargo, Reino Unido acumula más víctimas que Ucrania —3.426 frente a 2.303, por detrás de las 4.329 de Rusia—. Ese protagonismo obedece a la actividad del Ejército Republicano Irlandés (IRA, por sus siglas en inglés) en Irlanda del Norte, que entre 1972 y 1999 lideró la violencia contra el dominio británico en la zona. Es un caso similar al de España, donde los atentados se concentran en el País Vasco, el principal campo de actuación de la banda terrorista ETA hasta su disolución en 2011.
En este sentido, la Europol destaca «el etnonacionalismo y el separatismo» como la principal motivación de los ataques terroristas en la Unión Europea entre los años 2010 y 2021 con un 56% del total, seguidos de los de extrema izquierda y anarquistas —15%— y los yihadistas o o de inspiración religiosa —8%—. Las detenciones, eso sí, obedecen en su mayoría a motivos religiosos.
En cuanto a la definición de terrorismo, la Global Terrorism Database registra cualquier «amenaza o uso de fuerza y violencia ilegal por parte de un actor no estatal para lograr un objetivo político, económico, religioso o social a través del miedo, la coerción, la violencia o la intimidación». De esta forma, para incluir un evento en su base de datos, este debe ser premeditado, incluir cierto grado de violencia o amenaza de violencia inmediata, ser perpetrado por agentes subnacionales y, además, incumplir el derecho internacional humanitario en caso de que suceda en un contexto bélico.
A pesar de ello, la definición del término es un debate aún en marcha: la ONU lleva intentando adoptar una convención contra el terrorismo durante más de sesenta años, pero sus Estados miembros no logran ponerse de acuerdo sobre su significado exacto. Así, existen distintas interpretaciones en función del objetivo material de dichos ataques —si debe ser solo civil o no—, psicológico —si debe buscar un fuerte impacto en la sociedad— y el sujeto que los comete —si debe incluir únicamente los no estatales, lo que implicaría que un Estado no puede cometer actos terroristas—.
Geopolítica del 11M: el atentado que cambió España, Europa y a Al Qaeda










Es curioso los pocos atentados que ha recibido Alemania en comparacion con el resto de paises grandes de Europa. Me pregunto a que se debe.
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