Esta última década ha sido testigo de un aumento significativo del número de crímenes de odio. Los datos aportados por la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea evidencian que la cifra cada vez es mayor en países como Alemania, Reino Unido, Dinamarca o Austria. En Estados Unidos, en la última década el terrorismo supremacista blanco se ha cobrado el 73% del total de víctimas de asesinatos extremistas, en comparación con el 23% atribuibles al yihadismo.
De hecho, el terrorismo de extrema derecha y el yihadista tienen bastantes similitudes: los dos utilizan internet y redes sociales para la organización y la promoción de sus respectivos discursos de odio. Internet sirve como medio para la radicalización de los terroristas de extrema derecha, que acaban por dar el paso a la acción y perpetrar matanzas como la de las dos mezquitas de Christchurch (Nueva Zelanda) en marzo de 2019, o la de la sinagoga de Halle (Alemania) en octubre del mismo año. La estrategia del terrorismo supremacista blanco se basa también en la iniciativa de lobos solitarios repartidos por todo el mundo. Además, la guerra de Ucrania está sirviendo como campo de entrenamiento para estos terroristas, como lo han sido Afganistán, Irak o Siria para el yihadismo. Desde el comienzo de la guerra, extremistas de todo el mundo han viajado a Ucrania para enrolarse en muchos de los grupos paramilitares que allí se enfrentan para volver más tarde a sus países con experiencia de combate adquirida.
Para ampliar: “Racismo y fanatismo: el supremacismo blanco en Estados Unidos”, Andrea Moreno en El Orden Mundial, 2017
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento