La isla de Papúa, o Nueva Guinea, es la segunda mayor isla del mundo tras Groenlandia —Australia es considerada un continente en sí misma—, con un tamaño similar al de Turquía o Chile. La isla se encuentra geográficamente en Oceanía, aunque la geopolítica de Papúa se escora más bien hacia una división entre dos países: Indonesia y Papúa Nueva Guinea, o su equivalente en términos políticos, entre Asia y Oceanía.
Esta división de la isla en dos, casi en línea recta, es fruto de la colonización y resulta enormemente arbitraria. El resultado más directo es que divide tribus y territorios en un inmenso límite fronterizo imposible de controlar. La mitad occidental de Papúa fue colonizada por Países Bajos, y después fue anexionada por Indonesia. La parte oriental, colonizada por Alemania y Reino Unido, es un país independiente, formando con otras islas y archipiélagos cercanos Papúa Nueva Guinea.
Papúa no solo es inmensa, es inexpugnable. A la división política este-oeste se suma la división física norte-sur, con una abrupta cadena montañosa que parte Nueva Guinea en otras dos mitades. Una tupida selva desciende desde las montañas y llega hasta los manglares de la costa; entre medias quedan los pantanos, que penetran cientos de kilómetros hacia el interior. Solamente en el extremo sur hay una planicie de sabana de fácil acceso.
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Muy bueno! Muestra de que la naturaleza da lucha en ciertos territorios!