En 2016, un grupo de investigadores de Global Fishing Watch se propuso determinar el tamaño de la pesca marítima a nivel mundial. Para ello analizaron alrededor de 22.000 millones de mensajes de ubicación enviados por buques pesqueros. Los resultados fueron sorprendentes: la superficie mundial dedicada a la pesca cuadruplicaba la agrícola. Es decir, por cada kilómetro cuadrado dedicado a la agronomía, los grandes barcos pesqueros operan cuatro veces más espacio en el mar, una cifra que sobre el mapa del mundo se corresponde con cerca del 55% de la superficie oceánica de la Tierra.
Al contrario de lo que ocurre con las parcelas agrícolas, cuya explotación suele pertenecer al país donde están situadas, las zonas pesqueras de alta mar —las ubicadas más allá de las zonas económicas exclusivas nacionales— son un pastel cuyo reparto es muy poco proporcional. Y es que del total de la pesca de alta mar de 2016, el 85% de las capturas fueron acaparadas por tan solo cinco países: China, España, Taiwán, Japón y Corea del Sur, por ese orden.
Si comparamos estos datos con los de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de 2020, podemos comprobar que dichos países cuentan con varias de las flotas pesqueras más numerosas del mundo. De hecho, cuatro de ellos se cuelan entre los quince con mayor número de embarcaciones, con la única excepción de España, que aunque no tiene una flota tan numerosa sí que cuenta con barcos de gran capacidad que le permiten situarse como una de las grandes potencias pesqueras de Europa.
En total, a cierre de 2020 había en el mundo cerca de 4,1 millones de embarcaciones pesqueras —el 80% de ellas motorizadas—, aunque más de dos tercios se concentraban en un solo continente, Asia. Indonesia y China, dos países muy poblados y con un gran peso del pescado en su alimentación, son los grandes dominadores de los mares y del sector pesquero, y se sitúan en la cima de la lista de los países con mayor flota pesquera.
Entre ambos acumulan casi 1,3 millones de barcos de pesca, mientras que Vietnam rozaba en 2018 —último año con datos disponibles, el mismo que para Indonesia— las 110.000.
Tras Asia, África es el segundo continente con mayor cantidad de barcos de pesca, aunque también es el que menor porcentaje de barcos de gran tamaño acumula. A nivel de países, México y Estados Unidos, los dos Estados no asiáticos que más arriba se sitúan en la lista, registraron en 2020 una flota pesquera muy similar, de entre 75.000 y 77.000 embarcaciones.
Según la FAO, gran parte de estas cifras han experimentado un considerable descenso en los últimos años, especialmente desde que Europa (2000) y China (2013) pusieron en marcha sus programas de reducción de flotas pesqueras. El tamaño de la flota mundial se redujo casi un 10 % entre 2015 y 2020, aunque el gran paso lo ha dado el gigante asiático, con un reducción del 47% entre 2013 y 2020.
Que cada vez haya menos barcos no significa, sin embargo, que el sector sea más sostenible y que los océanos no sigan con niveles de explotación preocupantes. Por contra, la tendencia actual muestra flotas más pequeñas pero con barcos más grandes y con técnicas de pesca más eficientes y agresivas.