4 de mayo de 1979

Margaret Thatcher, la Dama de Hierro del Reino Unido

La líder conservadora Margaret Thatcher fue jefa del Gobierno británico durante once años. Sus mandatos estuvieron marcados por los altibajos económicos, la guerra de las Malvinas, enfrentamientos con Europa y medidas neoliberales que provocaron descontento en su partido y entre la población, hasta que dimitió en 1990.
Margaret Thatcher, la Dama de Hierro del Reino Unido
Retrato de Margaret Thatcher en los años ochenta, cuando era primera ministra. Fuente: Levan Ramishvili (Flickr)

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Margaret Thatcher, primera ministra del Reino Unido desde 1979 hasta 1990, fue la primera mujer en Europa que alcanzó esta posición. También ha sido la única jefa de gobierno británica que ha ganado tres elecciones consecutivas. Durante sus mandatos redujo el gasto público, privatizó empresas y servicios y luchó contra los sindicatos mineros. En política exterior defendió los derechos del Reino Unido en la Comunidad Económica Europea, y su dominio del gabinete junto con su línea dura contra los soviéticos le valieron el apodo de Dama de Hierro.

Aunque dimitió en 1990, Margaret Thatcher continuó en la vida pública. Dos años después fue nombrada noble vitalicia en la Cámara de los Lores, desde donde criticó el Tratado de Maastricht y pidió la liberación del exdictador chileno Augusto Pinochet. Finalmente, vivió retirada desde 2002 hasta su muerte en abril de 2013, con 87 años, en una habitación del Ritz en Londres.

Margaret Thatcher: de la política local a Downing Street

Thatcher nació en 1925 en la localidad inglesa de Grantham. Su padre, concejal conservador, despertó su interés por la política. Estudió Química en la Universidad de Oxford, donde dio sus primeros pasos en 1946 como presidenta de la Asociación Conservadora de la Universidad. Cuatro años más tarde se presentó como candidata conservadora al escaño por Dartford en las elecciones generales. A partir de ahí, ascendió dentro de los tories hasta que ingresó en la Cámara de los Comunes en 1959. Su llegada a la primera línea política llegó en 1970 con la victoria del conservador Edward Heath, que la nombró ministra de Educación, y en 1975, cuando fue nombrada presidenta del Partido Conservador.

Después del triunfo laborista al año siguiente, Margaret Thatcher aprovechó la mala gestión del primer ministro James Callaghan, que sufrió las huelgas de 1978 y 1979, para consolidarse como líder de la oposición. Con el éxito de la moción de censura llegaría su momento: los conservadores obtuvieron el 44% de los votos en unas nuevas elecciones y Thatcher entró en el 10 de Downing Street el 4 de mayo de 1979.

Subibaja económico, Malvinas y euroescepticismo

El primer mandato de Margaret Thatcher comenzó con malos resultados económicos. En su primer año, la inflación se duplicó y 1,3 millones de personas se sumaron al paro. Pero cuando parecía que no saldría reelegida, la premier británica ganó impulso con la guerra de las Malvinas. Los británicos poseían la soberanía de este archipiélago del Atlántico Sur desde 1833, hasta que Argentina lo ocupó en 1982. Thatcher no dudó en responder militarmente, y su amistad con Ronald Reagan favoreció la ayuda estadounidense en un conflicto del que saldría victoriosa.

Ese triunfo y la posterior recuperación económica la catapultaron a la reelección en 1983. El nuevo periodo se caracterizó por la mano dura contra las huelgas mineras y por el papel del Reino Unido en la Comunidad Económica Europea. La líder conservadora buscaba negociar la contribución al presupuesto comunitario, ya que no sacaba rédito de la Política Agraria Común, y consiguió una rebaja con el llamado “cheque británico”. Su defensa de los intereses nacionales le valdría una tercera victoria en 1987, que aumentó la hostilidad del Reino Unido a la integración europea.

Descontento en el Parlamento y en las calles

Sin embargo, la postura contra la unión política y monetaria enfrentaba a los conservadores. La propia Margaret Thatcher, además, se vio salpicada por el caso Westland: mientras que apoyaba que la empresa británica de helicópteros colaborara con la estadounidense Sikorsky, el secretario de Defensa, Michael Haseltine, abogaba por un consorcio europeo. La filtración de una carta que evidenciaba ambas posturas obligó a Haseltine a dimitir y a la primera ministra a enfrentar una moción de censura.

Aunque salió airosa, Thatcher mantuvo su línea económica y en 1989 presentó el poll tax, un impuesto local que obligaba a los ciudadanos a contribuir por igual. La medida generó descontento entre la población y acrecentó las discrepancias internas. Con buena parte de la calle y de sus copartidarios en contra, Margaret Thatcher dimitió en 1990 y dos años después abandonó la Cámara de los Comunes. Su puesto lo ocupó el hasta entonces canciller de Hacienda, John Major, quien dirigió al Partido Conservador hacia la victoria en las elecciones generales de 1992.

Sara Delgado

Madrid, 1999. Doble grado en Relaciones Internacionales y Periodismo. Interesada en temas sociales, derechos humanos y estudios de género.

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