Con un trasfondo de siglos, la Unión Estatal de Serbia y Montenegro duró apenas desde 2003 hasta el 21 de mayo de 2006. Ese día los independentistas montenegrinos vencieron en un referéndum que reconoció la comunidad internacional. El Parlamento de la República promulgó el 3 de junio la declaración formal de independencia, que inició para el país una nueva etapa de acercamiento a Occidente.
Del dominio otomano al fin de Yugoslavia
Menos dominados que sus vecinos en los Balcanes, los montenegrinos también se rebelaron y consiguieron una primera independencia en 1878 tras la derrota del Imperio otomano en la guerra ruso-turca. Sin embargo, el Principado de Montenegro quedó rodeado por el Imperio austrohúngaro, y ya convertido en reino entró en guerra en 1912 contra los turcos como parte de la Liga Balcánica. Pese a la victoria, y a la desaparición de ambos imperios con la Gran Guerra, Montenegro se dividió entre las facciones de los Verdes, con ambiciones soberanistas, y los Blancos, que integraron el Estado en el Reino de Serbia. Sobre esa base se fundaría en 1918 el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, desde 1929 Reino de Yugoslavia.
Aunque al principio se declaró neutral en la Segunda Guerra Mundial, Yugoslavia terminó desmembrada en 1941. El Eje creó entonces regímenes títere, como el Estado independiente de Montenegro, pero la derrota y la resistencia partisana propiciaron el nacimiento posterior de Yugoslavia como una federación comunista de seis repúblicas. Con la caída del comunismo, Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina y Macedonia proclamaron su independencia entre 1991 y 1992. En medio de esas nuevas guerras, los líderes montenegrinos Momir Bulatovic y el nuevo primer ministro Milo Djukanovic intentaron lo propio con un referéndum, pero fracasaron y el territorio pasó a formar con Serbia la República Federal de Yugoslavia.
Montenegro, sin embargo, ya venía girando hacia la economía de mercado y una política occidental con Djukanovic, que se mantendría en el poder. Entretanto, la guerra de Kosovo y la caída del presidente yugoslavo Slobodan El Tribunal de la Haya comienza el juicio por crímenes de guerra al expresidente yugoslavo Slobodan Milošević hicieron fracasar el proyecto de la Gran Serbia. Fue entonces cuando los independentistas montenegrinos encontraron un hueco y acordaron cooperar más con los serbios. Así, con ayuda de la Unión Europea, aprobaron en 2003 una nueva Constitución que transformó la República Federal de Yugoslavia en la Unión Estatal de Serbia y Montenegro y que previó un referéndum de independencia transcurridos tres años.
Montenegro, rumbo a Europa y a la OTAN
Como parte de su giro económico y político, Montenegro, igual que Serbia, comenzó un proceso de adhesión a la UE en 2005, y al año siguiente celebró el 21 de mayo un referéndum pactado con los serbios que también reconocieron Bruselas y la ONU. El resultado superó el umbral del 55% exigido por la UE, por lo que Montenegro se convirtió en la excepción de los Balcanes que alcanzaba la independencia sin una guerra. Con la separación, ambos Estados siguieron negociando por separado, y Montenegro y Bruselas firmaron el Acuerdo de Estabilización y Asociación, el cual entre otras retiró en 2009 las restricciones a los montenegrinos para viajar por el espacio Schengen. Un año después, el país obtuvo el estatuto de candidato para unirse a la organización, que se estima por lo menos hacia 2025.
En paralelo, Montenegro avanzaba en su adhesión a la OTAN y en 2006 firmó el acuerdo de la Asociación para la Paz, un pacto abierto a otros países europeos. En ese marco, el país mandó efectivos a Afganistán en 2010, y en 2017 se convirtió en un miembro de pleno derecho, sorteando en el Parlamento a la oposición, que exigía un referéndum, y a intentos de boicot y protestas con trasfondo prorruso y proserbio. Pese a ser un Estado pequeño y de 620.000 habitantes, Montenegro ha resultado un enclave estratégico para la OTAN en el Adriático. La anexión montenegrina, a su vez, supuso un golpe para Rusia, que lo contemplaba para extender su zona de influencia por los Balcanes y controlar así el tráfico marítimo.






