Nacido en 1906 en la actual aldea ucraniana de Kamianské, Leonid Brézhnev estudió agronomía e ingeniería industrial y entró en el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) en 1931. Allí empezó su carrera política, que despegó al entrar en el Comité Central en 1952. Desde entonces, su trayectoria estuvo ligada al entonces dirigente Nikita Krushev, que en 1960 le nombró presidente del Parlamento soviético, equivalente a jefe de Estado. Sin embargo, cuatro años después, Brézhnev participó en la conspiración que apartó del poder a Krushev para convertirse en secretario general del PCUS. Habiendo nombrado a Alexéi Kosyguin jefe de Gobierno y a Nikolái Podgorni presidente del Parlamento, el propio Brézhnev asumió este último cargo en 1977 sin abandonar la Secretaría General, aumentando así su poder.
Inmovilismo y estancamiento económico
Los años de gobierno de Leonid Brézhnev fueron los años del estancamiento en la Unión Soviética, pues el dirigente apenas reformó la economía. Krushev había impulsado cambios importantes para descentralizarla y aumentar la eficiencia de la agricultura, pero Brézhnev volvió a la centralización planificada, aunque sin diseñar mejoras para la producción agrícola. Junto a las malas cosechas que hubo en los años setenta por una serie de sequías, esto hizo que la URSS empezase a importar cereales de Occidente para alimentar a su población. Además, la excesiva planificación económica aumentó la corrupción a todos los niveles.
A la ineficiencia de la agricultura también se sumó un gasto militar creciente. Brézhnev quiso que el poder militar soviético superase al de Estados Unidos, por lo que elevó el gasto en defensa en un promedio anual del 4-5%. En los años setenta, el gasto militar llegó a representar un 15% del PIB. Sin embargo, supuso un sacrificio económico considerable para la URSS, ya que se destinaron menos recursos para sectores más productivos.
Por otro lado, la censura y la persecución política aumentaron con Brézhnev. Los casos más sonados fueron el físico nuclear Andréi Sájarov y el militar y escritor Alexandr Solzhenitsyn, que en 1970 ganó el Premio Nobel de Literatura por destapar la represión en los gulags en su obra Archipiélago Gulag. Sájarov fue desterrado por criticar la carrera de armamentos y el sistema político comunista, y Solzhenitsyn fue desterrado y privado de la ciudadanía soviética por comparar el régimen estalinista con el sistema de servidumbre del Imperio ruso.
Leonid Brézhnev: distensión y soberanía limitada
En política exterior, Leonid Brézhnev buscó acercarse a Estados Unidos para rebajar las tensiones de la Guerra Fría. Cuando llegó a la Secretaría General del PCUS en 1964, el recuerdo de la crisis de los misiles de Cuba seguía muy reciente, por lo que su propósito era no repetir un momento tan tenso y peligroso entre Moscú y Washington. Brézhnev impulsó así la política de distensión o coexistencia pacífica, que fomentó el diálogo en temas de interés común. Como consecuencia de esta política, las dos superpotencias firmaron los acuerdos SALT I y II en 1972 y 1979 para limitar el uso y la producción de armas nucleares estratégicas. La distensión también sirvió para poner fin a la guerra de Vietnam.
No obstante, la política que siguió Brézhnev para los países bajo influencia soviética fue muy distinta. Para asegurar el control sobre sus Estados satélite, el líder soviético desarrolló la doctrina de la soberanía limitada, por la que la URSS podía intervenir militarmente en cualquier país bajo su órbita donde el socialismo estuviese amenazado. Al amparo de esta teoría, treinta divisiones blindadas del Pacto de Varsovia invadieron Checoslovaquia en 1968 para sofocar la primavera de Praga, un movimiento encabezado por el entonces presidente Alexander Dubček que proponía un “socialismo con rostro humano”.
Por último, la política exterior de Brézhnev estuvo marcada por la invasión soviética de Afganistán en 1979, el también llamado “Vietnam soviético” que estancó aún más a la economía soviética en los diez años de guerra. Cuando Leonid Brézhnev, todavía líder de la URSS, murió de un ataque al corazón a los 76 años el 10 de noviembre de 1982, el país estaba estancado económica, política y culturalmente. Los dos líderes que le sucedieron, Yuri Andrópov (1982-1984) y Konstantín Chernenko (1984-1985), apenas tuvieron tiempo para emprender reformas, hasta que con la llegada de Mijaíl Gorbachov al poder en 1985 se empezaron a aplicar cambios políticos y económicos profundos.