10 de abril de 1998

¿Qué fue el Acuerdo de Viernes Santo?

El Acuerdo de Viernes Santo puso fin a tres décadas de disputas sectarias entre católicos y protestantes en Irlanda del Norte. Su aprobación significó el fin de la violencia e instauró el actual sistema político como territorio británico
¿Qué fue el Acuerdo de Viernes Santo?
Bandera de Irlanda del Norte. Fuente: kierentc (Flickr)

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El Acuerdo de Viernes Santo fue un pacto entre los Gobiernos del Reino Unido e Irlanda para poner fin al conflicto norirlandés. Este conflicto interreligioso en Irlanda del Norte se remonta al siglo XVII, con la colonización de los británicos protestantes en tierras de católicos irlandeses. El dominio fue más allá cuando Irlanda pasó a formar parte del Reino Unido en 1801 tras una rebelión fallida. Ese control británico de la isla terminó con el tratado anglo-irlandés de 1921, que ponía fin a la guerra de independencia irlandesa. El pacto proclamaba el Estado Libre Irlandés y la partición de la isla. De este modo, los seis condados de mayoría protestante del Úlster, la región del noreste, quedaron bajo la jurisdicción británica.

Lejos del Acuerdo de Viernes Santo: el origen de The Troubles

La comunidad protestante de Irlanda del Norte, que defendía la permanencia en Reino Unido, aprovechó entonces su mayoría para instaurar un régimen discriminatorio contra la minoría católica, partidaria de reunificar la isla. Los unionistas gobernaron la región durante medio siglo, y la desigualdad que vivían los católicos propició el nacimiento de un movimiento por los derechos civiles en los años sesenta. Inspirados en la lucha afroamericana en Estados Unidos, diversas organizaciones salieron a las calles para reclamar de forma pacífica la igualdad entre ambas comunidades.

Las marchas, sin embargo, dieron paso a una escalada de violencia. En agosto de 1969, el boicot nacionalista a una marcha protestante en Londonderry —Derry para los primeros— desencadenó la batalla del Bogside entre los católicos y la policía norirlandesa. La incapacidad policial para superar las barricadas nacionalistas forzó el despliegue del Ejército británico en la ciudad. Aquel suceso originó The Troubles, el enfrentamiento armado entre las milicias nacionalistas y las fuerzas paramilitares unionistas. La guerrilla republicana estuvo encabezada por el IRA Provisional, una escisión del Ejército Republicano Irlandés.

En busca de una solución pacífica

Ambos bandos asumieron que una victoria resultaba inalcanzable, por lo que surgieron iniciativas para frenar la violencia que precedieron al Acuerdo de Viernes Santo. La primera propuesta política fue el acuerdo de Sunningdale de 1973. Este pacto creaba un sistema de gobierno compartido entre ambas comunidades y restauraba el Parlamento norirlandés con el nombre de “Asamblea”. Sin embargo, el rechazo de la comunidad protestante hizo naufragar la iniciativa. 

Aun así, el desgaste de la violencia convencía a las partes de dialogar, y las negociaciones se intensificaron a finales de los años ochenta. El giro más destacado fue el del brazo político del IRA Provisional, el Sinn Féin. La organización combinaba las urnas con las armas desde 1981, pero la táctica varió a medida que su líder, Gerry Adams, priorizaba la política, hasta que llegó el alto al fuego de 1994. Sin embargo, los republicanos tuvieron que esperar hasta 1997, ya con Tony Blair como primer ministro británico, para entrar en la mesa de negociación. 

Una paz inestable

Tras meses de conversaciones, el Acuerdo de Viernes Santo se firmó el 10 de abril de 1998 en Belfast. El pacto entre unionistas y nacionalistas puso fin a un conflicto que había dejado 3.532 muertos. Mediante este documento, se restauraron la Asamblea y el Gobierno compartido, y se crearon nuevas instituciones de cooperación entre el Reino Unido, Irlanda del Norte y la República de Irlanda. También se decretó la apertura de la frontera norte-sur, el desarme de las fuerzas paramilitares y la reforma de la Policía norirlandesa, de mayoría protestante. Todas las partes, además, se comprometieron a respetar la voluntad de la sociedad norirlandesa, dejando en su mano el futuro estatus de la región.

El acuerdo fue ratificado por referéndum, pero no contó con el respaldo unánime de ambas comunidades. La falta de avances en el desmantelamiento del IRA Provisional dificultó la implementación. En apenas tres años, la autonomía norirlandesa se suspendió en cuatro ocasiones, la más grave en 2002 después de que se destapara una presunta red de espionaje del IRA Provisional. Tuvieron que pasar cinco años para que, ya con el grupo desarmado, unionistas y nacionalistas accedieran a colaborar de nuevo. Pese a ello, las divisiones no dejaron de complicar su cohabitación en el Ejecutivo, más aún después del brexit en 2020, que ha amenazado con restaurar una frontera dura en Irlanda.

David Gómez

Guadalajara, 1999. Doble grado en Relaciones Internacionales y Periodismo por la URJC. Ciencias Políticas en la Università degli Studi di Firenze. Apasionado de la geopolítica, el deporte y el cine.

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