El contraataque de China a Trump: aranceles, nuevos mercados y coches eléctricos

Los nuevos aranceles de Estados Unidos están empezando a sacudir la economía global. China responderá con sus propias medidas, pero sobre todo aumentará sus exportaciones y la producción en países emergentes. Con cada vez más involucrados, ninguno escapará de la guerra comercial.
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El contraataque de China a Trump: aranceles, nuevos mercados y coches eléctricos
Fuente: elaboración propia con imágenes de Freepik y Wikimedia Commons

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No arremetió contra China en su discurso inaugural, pero el mundo quedó a la espera de conocer las primeras medidas de Donald Trump contra el gigante asiático. En campaña, sus promesas anticipaban una nueva guerra comercial. Finalmente, el pasado 1 de febrero, el presidente estadounidense firmó órdenes ejecutivas para imponer aranceles del 25% a Canadá y México, y del 10% a China como respuesta a la crisis del fentanilo y su declarada emergencia nacional por la inmigración irregular.
El Gobierno chino ya ha anunciado una respuesta y una queja ante la Organización Mundial del Comercio. Las medidas incluyen aranceles del 15% al carbón y al gas natural licuado y del 10% al crudo o a la maquinaria agrícola, controles a las exportaciones de varios recursos clave y una investigación antimonopolio contra Google. Con todo, ni el mundo ni la economía china son los mismos que en 2018, cuando se desató la guerra comercial bajo el primer mandato de Trump. Ya desde entonces, el gigante asiático estaba girando hacia otros mercados para ser menos vulnerable. Ahora fortalecerá esa estrategia.
China, en busca de nuevos mercados 
Otra guerra comercial dejaría a China mucho más vulnerable que la primera vez. Pese a haber cumplido su objetivo de crecimiento del 5% en 2024, se trata del ritmo más lento desde 1990 (excluyendo la pandemia) y es un crecimiento desequilibrado impulsado por las medidas de estímulo del Gobierno, la industria y las exportaciones. La economía china enfrenta problemas estructurales protagonizados por una profunda crisis inmobiliaria, un consumo interno débil y elevadas tasas de desempleo juvenil.
La dependencia de las ventas al exterior, combinada con la deflación en las fábricas, refleja los desequilibrios de la economía china. Si bien unos precios más bajos hacen que los productos chinos sean más baratos internacionalmente, esta dinámica es consecuencia del exceso de capacidad productiva o de la débil demanda interna, lo que también hace al país más vulne...

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Raquel Rero

Periodista especializada en economía y máster en cooperación internacional y desarrollo económico. Los datos más complejos pueden convertirse en historias y relatos, explorando cómo las dinámicas globales repercuten en lo local y personal.