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Vestía gafas de sol, traje militar marrón y un durag rojo para cubrir su cabeza. Tras recibir la luz verde de la comisión electoral el pasado 3 de junio, George Wajackoyah se acercó a los periodistas y pronunció sus primeras palabras como candidato oficial a la presidencia de Kenia: “Nuestra primera medida será legalizar la marihuana”. Dos días antes de confirmarse su candidatura, saltaba con los puños en alto, se llevaba dos dedos en forma de uve a la boca simulando fumar y movía la cadera al ritmo de música reggae.
La imagen de Wajackoyah, de 63 años, no casa a primera vista con la de un abogado keniano con estudios y experiencia en el Reino Unido y Estados Unidos. Su porte se asemeja más bien a la de un predicador excéntrico, y sus propuestas son proclamas como vender veneno de serpiente, exportar carne de perro o su medida estrella con la marihuana. Aunque no tiene opciones reales de ganar, su popularidad está en auge especialmente entre una juventud hastiada con la clase política, como en otros países africanos. Esos votos pueden hacerle la clave para forzar una segunda vuelta por primera vez en la historia de Kenia.
Marihuana y veneno de serpiente contra la deuda
En la presentación de su programa, Wajackoyah dijo que iba a “sacudir los árboles” de la política keniana con sus “diez mandamientos para la libertad”: desde legalizar la marihuana para poder cultivarla y exportarla, hasta criar serpientes para vender su veneno y exportar carne de perro en lugar de cabra. Con esas recetas asegura que acabaría en un año con la deuda de más de 70.000 millones de dólares de Kenia. También que podría dar un cheque de 1.700 dólares a cada ciudadano y que el país no solo dejaría de depender del Fondo Monetario Internacional, sino que podría permitirse comprar Microsoft.
El mapa de la geopolítica de Kenia
Catapultado a la fama con la marihuana, por redes sociales corren memes del avión oficial del “Ganja President” envuelto en humo. Wajackoyah...
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