Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo
Tailandia, antes conocida como Siam, es uno de los pocos países asiáticos que no fue colonia de alguna potencia occidental. Sin embargo, desde que la monarquía absoluta fue sustituida por una monarquía constitucional en 1932, el país ha vivido una de las épocas más convulsas de su historia: diecinueve golpes de Estado militares —doce consiguieron su objetivo— y veinte constituciones. Todo amparado por la monarquía.
Después de seis años turbulentos sobre todo por el decimonoveno golpe de Estado militar y la muerte de su respetado rey, muchos tailandeses, especialmente jóvenes, salieron a la calle en julio de 2020 para exigir tres grandes reformas a la situación política y otra sobre la monarquía. Los manifestantes siguen con sus demandas de cara al 2021 pese al riesgo cada vez mayor de un nuevo golpe y a los peligros que conlleva hablar sobre la monarquía.
La monarquía de los golpes de Estado
Aunque el rey tenga la última palabra en los golpes de Estado, la monarquía es la pieza que mantiene unida a la dividida sociedad tailandesa. Por ejemplo, aún existe una fuerte división política entre partidarios y detractores del ex primer ministro y magnate Thaksin Shinawatra (2001-2006), quien se granjeó la enemistad de los militares al amasar una gran influencia entre los más desfavorecidos y dar pasos para democratizar el país. Considerado una amenaza para la élite militar e incluso la monarquía, Shinawatra fue destituido tras un golpe de Estado poco después de su reelección y tuvo que exiliarse. Pese a todo, la dinastía Chakri es reverenciada por la inmensa mayoría del país, más aún con la figura del fallecido rey Bhumibol Adulyadej, quien reinó durante siete décadas hasta su muerte en 2016. Su hijo, Maha Vajiralongkorn, que le sucedió poco después de su muerte, parece no despertar el mismo respeto. El monarca actual es más bien conocido por sus excesos.
Tailandia, la democracia de los militares
Con diecinueve golpes de Estado a sus espaldas,...
Si quieres seguir leyendo este artículo, suscríbete a EOM. Lo que pasa en el mundo te afecta; comprenderlo es más necesario que nunca.







