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Los Proud Boys (‘chicos orgullosos’ en inglés) son una organización masculina, ultranacionalista y de extrema derecha estadounidense. Fue fundada en 2016 por el escritor y comentarista anglo-canadiense Gavin McInnes. Se ha estimado que cuenta con entre 3.000 y 6.000 miembros, la mayoría en Estados Unidos, mientras que en Canadá fue declarada organización terrorista. Los Proud Boys son conocidos por su misoginia y sus posturas contra la izquierda, racistas, homófobas y xenófobas. También por sus lazos con otros grupos de la alt-right estadounidense, la violencia en protestas y la provocación en redes sociales.
Violencia, misoginia y nacionalismo
McInnes, que había cocreado la revista Vice, anunció la fundación de los Proud Boys en 2016 a través de un artículo en la revista Taki’s Magazine. Era un grupo informal contra la “cultura de lo políticamente correcto” que giraba en torno a él, pero sus miembros pronto empezaron a reunirse en distintas ciudades. Su ritual de iniciación incluye declarar “soy un chovinista occidental y me niego a disculparme por crear el mundo moderno”. McInnes se distanció de la organización a raíz de los altercados por la manifestación ultraderechista de Charlottesville en 2017, que dejó tres muertos. En 2018 el nuevo líder de los Proud Boys pasó a ser el empresario de origen cubano Enrique Tarrio. No obstante, funcionan como grupos semiautónomos locales con distintos niveles de radicalización, supervisados por un aparato nacional.
Las posturas de los Proud Boys van desde el nacionalismo estadounidense y la islamofobia hasta la oposición al feminismo y los derechos de las personas LGTBI. La organización Southern Poverty Law Center los ha catalogado como “grupo de odio” y el FBI como grupo extremista vinculado al supremacismo blanco. Si bien los Proud Boys aseguran que no son supremacistas ya que aceptan miembros no blancos, defienden que los derechos de los blancos están siendo vulnerados. Desde los disturbios en Charlottesville el grupo ha intentado desmarcarse de esa etiqueta y de organizaciones neofascistas, pero sus miembros han mantenido discursos ligados a la alt-right y la violencia contra manifestaciones de izquierda.
Los Proud Boys también se han definido como “fraternidad pro-occidental”, pero un elemento clave de sus actuaciones ha sido precisamente la violencia. Esto incluye ataques contra activistas de izquierdas, el movimiento Black Lives Matters y periodistas a los que acusan de difundir fake news. Por ejemplo, casi un cuarto de las manifestaciones asociadas a la organización entre enero de 2020 y abril de 2021 se volvieron violentas. No obstante, los Proud Boys se han visto opacados en los últimos años por otros grupos de ultraderecha, como Patriot Front.
Proud Boys: de las redes sociales al Capitolio
Las redes sociales han sido cruciales en la identidad de los Proud Boys. Por un lado, han sido plataformas para impulsar su mensaje mediante la provocación. Sus miembros usan memes, ironía e iconografía provocativa para atenuar y difundir su imagen extremista. Principalmente, los memes les permiten restarle importancia a los mensajes discriminatorios defendiendo que son bromas. Twitter, Facebook e Instagram también servían como vehículos de propaganda, hasta que cerraron las cuentas de la organización entre 2018 y 2020. Desde entonces, ésta ha pasado a difundir sus mensajes por Telegram y 4chan.
Los Proud Boys también han estado bajo la lupa por su apoyo y presuntos vínculos con Donald Trump. Durante su presidencia, muchos miembros se manifestaron llevando puestas gorras con su eslogan de la campaña de 2016, “Make America Great Again”. Además, casi dos tercios de los eventos donde participaron los Proud Boys entre enero de 2020 y abril de 2021 fueron en apoyo a Trump. En un debate en la campaña de 2020, Trump se negó a condenar el supremacismo blanco y les mandó el mensaje “stand back, stand by” (‘retroceded y esperad’) a los Proud Boys, que lo adoptaron como lema. Decenas de miembros participaron en el asalto al Capitolio de 2021, por el que el expresidente está siendo investigado. Cinco de sus líderes, incluido Enrique Tarrio, han sido declarados culpables y condenados a prisión entre mayo y septiembre de 2023 por obstruir el proceso legislativo, y cuatro de ellos por conspirar para cometer sedición.






