¿Qué fue la Tregua de Navidad?

La Tregua de Navidad de soldados ingleses, franceses y alemanes en 1914 fue una excepción en la Primera Guerra Mundial. Hubo villancicos, intercambios de regalos y algún partido de fútbol, pero pronto se reanudaron los ataques
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¿Qué fue la Tregua de Navidad?
Ilustración de la Tregua de Navidad en 'The Illustrated London News' (09/01/1915). Fuente: Wikimedia Commons

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La Tregua de Navidad fue el alto al fuego por esa fiesta en 1914 durante la Primera Guerra Mundial. La protagonizaron soldados ingleses, franceses y alemanes, además de belgas y escoceses, que interrumpieron los ataques y llevaron a cabo actividades pacíficas. Cinco meses después del inicio de la guerra, ambos bandos esperaban ganar pronto y estar en casa en Nochebuena, pero finalmente solo abandonaron las armas durante un día en un gesto inusual y humano para celebrar la Navidad.

La historia ocurrió sobre todo en el frente occidental, situado entre Bélgica y Francia. Los soldados luchaban con fusiles, granadas y artillería en una guerra de trincheras que se estancó hasta que los aliados se impusieron en 1918. En algunos tramos del frente solo unas decenas de metros separaban las trincheras. Los detalles han quedado recogidos en cartas a familiares de quienes estaban en esa primera línea.

Tregua de Navidad por agotamiento

Los soldados ya habían intercambiado gestos antes de la Tregua de Navidad. No era raro que hubiera pequeñas treguas para recuperar muertos o intercambiar información. Ya en diciembre, los alemanes hicieron llegar a los ingleses una tarta acompañada de una nota que les invitaba a cesar el combate por el cumpleaños de un capitán. Esa noche los alemanes cantaron durante una breve tregua sin contratiempos.

Ingleses y alemanes sufrían la misma situación desesperante. Las temperaturas invernales eran muy frías, vivían rodeados de barro en las zanjas excavadas en el suelo y las condiciones sanitarias eran pésimas, por lo que muchos soldados enfermaban. A menudo se organizaban altos al fuego momentáneos para recoger a compañeros heridos y fallecidos en tierra de nadie. Pese a la propaganda y la orden de los generales desde la retaguardia de no abandonar las trincheras por si el enemigo atacaba, cualquier posible motivación se desvanecía en los primeros meses. Los soldados movilizados eran más ajenos al fervor ideológico y a las razones que habían llevado a la guerra. Más que asesinar a las tropas enemigas, luchaban por sobrevivir.

Fútbol, árboles e intercambios: ¿qué ocurrió en realidad?

Los alemanes también dieron los primeros pasos en la Tregua de Navidad. El 24 de diciembre, por ejemplo, decoraron árboles con velas en sus parapetos. Según algunos relatos, los alemanes también hicieron llegar a los ingleses un mensaje que proponía no disparar al día siguiente. Ya esa noche se respetó la paz y desde ambos lados se oyeron canciones y villancicos.

El día de Navidad, miles de soldados terminaron juntándose en tierra de nadie, la franja de territorio que separaba las trincheras. La tregua permitió que recogieran sus bajas, llegaron a enterrar juntos a los caídos y en muchos casos conversaron y llevaron a cabo otras actividades amistosas. La escena más famosa es la del fútbol, que probablemente fueron juegos con objetos que hicieron de balones, más que partidos organizados. Sí hay más evidencia sobre tabaco, alcohol y otros regalos compartidos, y algunos soldados volvieron a sus trincheras con botones y cascos del uniforme contrario. En algunos puntos, la tregua informal duró hasta el día siguiente y en otros se extendió varios días más.

Excepciones espontáneas

La Tregua de Navidad ha pasado a la historia con un aura de milagro navideño, grabado en fotos e ilustraciones que muestran juntos a oficiales alemanes y británicos, y en la cultura popular. Una de las películas basadas en esta historia real es Joyeux Nöel (2005), de Christian Carion. Sin embargo, los tiroteos nunca se suspendieron en otras partes del frente. Los altos mandos no permitían los ceses de hostilidades y, cuando se enteraron, trataron de censurarlos. Alarmados, ordenaron ponerles fin porque creían que dañarían el espíritu de guerra de las tropas. Para que la tregua navideña no se repitiera en años siguientes, ambos bandos prohibieron confraternizar con el enemigo, incluso bajo amenaza de corte marcial.

Esta no fue la única tregua durante la Primera Guerra Mundial. La guerra de trincheras se regía a veces por un sistema acordado de “vive y deja vivir”, un comportamiento de no agresión y cooperación que surgía de forma espontánea. Además, este equilibrio momentáneo, cuando ocurría, era frágil y era probable que poco más que un tiro echara a perder el acuerdo tácito de no disparar.

Carlota García

Gijón, 1998. Graduada en Estudios Internacionales y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos. Interesada en el análisis de conflictos, geopolítica, seguridad y las relaciones internacionales.