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¿Qué es una dictadura?

¿Qué es una dictadura?
Charles Chaplin en un fotograma de la película El Dictador, de 1940. Fuente: Wikipedia

La dictadura es un sistema político donde el poder se reduce a las manos de unas pocas personas y que no sigue los principios democráticos. No obstante, puede haberlas de muchos tipos, independientemente de la ideología.

La dictadura es un sistema de gobierno donde el poder se concentra en una persona o un grupo de personas que no están sometidas a las leyes, el control y separación de poderes características de una democracia. Además, las dictaduras se caracterizan por una falta de pluralismo político y por vulnerar, mediante el control autoritario de la sociedad, los derechos y libertades civiles de la población.

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No obstante, “dictadura” es un término lo suficientemente amplio como para que quepan en él sistemas políticos tan diferentes como el de Corea del Norte, la Alemania nazi, la España franquista o la actual Arabia Saudí. Esto genera controversias y diferentes categorizaciones: dictaduras personalistas o de partido; dictaduras fascistas o comunistas, en función a su ideología; dictaduras militares, civiles, familiares, monárquicas… Y también dictaduras autoritarias o totalitarias, según su grado de control sobre la población. 

Curiosamente, en su origen el término tenía unas implicaciones muy distintas. Surgió en la antigua Roma, en el período de la República (509 a.C.-27 a.C.), durante el cual la dictadura era un cargo público que el Senado concedía a un individuo en situaciones de crisis. El dictador debía ser una persona capacitada a quien se le otorgaban poderes especiales para gestionar una guerra o una crisis económica, pero siempre ostentaba el cargo de manera temporal y estaba sometido a las decisiones del Senado. Sin embargo, el militar Julio César logró ser nombrado dictador perpetuo por el Senado romano tras ganar una guerra civil. César ocupó el cargo dos años hasta su asesinato en el 44 a.C., acaparando el poder y sin responder ante las leyes de la República. Este recuerdo es el que marca la diferencia entre el significado original del término como cargo público y su concepción moderna como tirano.

Desde entonces, el término de dictadura se ha empleado para denominar a los llamados “caudillismos” de América Latina de finales del siglo XIX, como los del mexicano Antonio López de Santa Anna o el argentino Juan Manuel de Rosas. También a los regímenes europeos de principios del siglo XX, como el fascismo del italiano Benito Mussolini o la dictadura militar de Miguel Primo de Rivera en España. Todos ellos asentaron la idea de dictadura aplicada a los regímenes “monocráticos” (del griego, ‘el poder de uno’) modernos, pero que nada tenían que ver con las monarquías absolutistas del Antiguo Régimen. En cualquier caso, el siglo XX vio el surgimiento de regímenes dictatoriales muy diversos, como el de Pinochet en Chile, militar y derechista; la monarquía absoluta y teocrática saudí; la dictadura comunista de partido de la República Popular China; o el régimen personalista nazi de Adolf Hitler. 

Pese a la sencillez que pueda aparentar, una de las fórmulas más habituales de identificar una dictadura es contraponerla a una democracia. Una democracia se caracteriza por la pluralidad de partidos, la defensa de libertades individuales, la división de poderes o la elección de los gobernantes mediante la participación ciudadana activa y competitiva. Por el contrario, una dictadura suele poseer los rasgos diametralmente opuestos, aunque ciertas dictaduras también pueden tener rasgos aparentemente democráticos, como la existencia de otros partidos —minoritarios y sin capacidad de llegar al poder— o la celebración de elecciones fraudulentas.

El estado de la democracia en el mundo

Este criterio es el que utiliza el Índice de Democracia anual de la revista The Economist, que sitúa a todos los países del mundo en un eje en el que la dictadura y la democracia son los extremos, pero con cuatro categorías según su grado de democratización: democracias plenas, democracias imperfectas, regímenes híbridos y regímenes autoritarios. Según este Índice, algunos de los países que se incluyen en la última categoría, los menos democráticos del mundo, son Corea del Norte, Arabia Saudí, China o Irán. En el extremo opuesto, entre los más democráticos, están Noruega, Suecia, Islandia o Nueva Zelanda.

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