¿Qué es la teoría del sistema-mundo?

El sistema-mundo, o sistema “centro-periferia”, divide al mundo entre un centro hegemónico y una periferia poco desarrollada
EOM explicaEconomíaMundo
¿Qué es la teoría del sistema-mundo?
Mapamundi de 1689. La teoría del sistema-mundo afirma que la economía-mundo actual surgió hace aproximadamente quinientos años. Fuente: Wikimedia

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

La teoría del sistema-mundo explica el sistema internacional como relaciones de explotación, colonización y control entre diferentes grupos de Estados. Según esta teoría, los países del “centro” explotan a los de la “semiperiferia” y la “periferia” para obtener materias primas y fuerza de trabajo barata. El centro se apropia de los recursos y los beneficios y monopoliza las actividades económicas más rentables de la división del trabajo.

Esta teoría, también conocida como “centro-periferia”, surgió en los años cincuenta y bebe de los planteamientos marxistas y antiglobalización y de los estudios decoloniales y poscoloniales. La teoría, además, ha dado origen a otras variantes como la teoría de la dependencia, surgida en América Latina y que argumenta que la economía global perjudica a los países menos desarrollados, subordinados a los países ricos. Algunos de los principales teóricos de la teoría del sistema-mundo son Immanuel Wallerstein, Aníbal Quijano, Walter Mignolo o Samir Amin

Principios de la teoría del sistema-mundo

Según la teoría del sistema-mundo, los Estados del planeta se dividen en tres grupos: la periferia, la semiperiferia y el centro, que serían los erróneamente conocidos como los países desarrollados, los países en vías de desarrollo y los países subdesarrollados, respectivamente.

El centro se compone de países libres que no se dominan unos a otros y que explotan a la semiperiferia y la periferia. La semiperiferia la forman países que son dominados por el centro y que al mismo tiempo dominan a la periferia. Por su parte, en la periferia quedan los países dominados por el resto y que no explotan a ningún otro país. Por lo tanto, según esta teoría, las sociedades no se diferencian entre ellas por su nivel de desarrollo, sino por su posición dentro del sistema-mundo. 

Immanuel Wallerstein, uno de los autores más destacados de la teoría, explica que el sistema-mundo se caracteriza por ser un sistema económico capitalista con una única división del trabajo en el que no hay unidad política y que comprende una multitud de culturas y grupos. Además, una serie de mecanismos redistribuyen los recursos desde la periferia al centro. La división del trabajo se da tanto en un sentido geográfico, entre el centro y la periferia, como a nivel social entre burguesía y proletariado. La semiperiferia tiene una función de estabilización: suaviza las contradicciones y fricciones del sistema. 

Desarrollo del sistema-mundo actual

Los teóricos del sistema-mundo diferencian entre dos tipos de sistemas: el imperio-mundo y la economía-mundo. El imperio-mundo consiste en un único Estado en el que el centro controla territorios periféricos. Por tanto, su economía está dominada por un solo sistema político. El imperio puede convivir con otros sistemas, otros imperios-mundo.

Por el contrario, en la economía-mundo diferentes sistemas políticos están integrados en una única economía. Es decir, varios Estados diferentes, independientes políticamente, están unidos a través de sus relaciones económicas. Ninguno de estos sistemas es eterno: son inestables y pueden desintegrarse o volver a formarse, aunque se discute cuántos y qué imperios-mundo y economías-mundo ha habido a lo largo de la historia. 

No obstante, sí hay consenso sobre que la economía-mundo actual es diferente a cualquiera de los sistemas anteriores. Ha conseguido sobrevivir el tiempo suficiente para extenderse por todo el planeta e institucionalizar el modelo de producción capitalista. Se entiende que se originó entre setecientos y quinientos años atrás a partir de otras economías-mundo más pequeñas, y a lo largo de su existencia ha ido incorporando nuevas zonas a través de presiones militares, políticas y económicas. Gracias a ello, según esta teoría, el sistema-mundo ha podido alimentar y sostener la incesante acumulación de capital, que es su fuerza motriz. 

Capitalismo y neocolonialismo, las consecuencias del sistema-mundo

El capitalismo global, las relaciones de dependencia económica que han generado y la ocupación colonial de países han tenido consecuencias graves para los países del sistema-mundo. La explotación de los recursos por parte del centro ha traído escasez y subdesarrollo en los países de la periferia y semiperiferia.

Al dedicarse estos últimos a la extracción y producción de materias primas, el valor monetario de su trabajo es menor que el de los países del centro, dedicados a sectores de mayor valor añadido, como la industria y los servicios. Además, la periferia y semiperiferia dependen del centro para vender sus productos y abastecerse de manufacturas, por lo que la desigualdad y los desequilibrios económicos han pasado a ser características de estos países. Sus economías nacionales son más difíciles de desarrollar y les impide crecer de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Natalia Ochoa

Toledo, 2000. Estudiante de Relaciones Internacionales y Economía en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Interesada en la geopolítica, la economía, los movimientos sociales y la cultura.